Poeta
nacida en Moscú el 26 de septiembre de 1892 con el nombre de Marina Ivánovna
Tsvetáyeva. Su padre fue profesor universitario y fundador del Museo de Bellas
Artes, (actualmente es el Museo Pushkin) y su madre, era concertista de piano,
quien fallece de tuberculosis cuando Marina tenía 14 años. La historia de dicha
poeta es una prueba de que en muchos de los actos suicidas influye el momento
histórico y la falta de oportunidades para seguir. Las circunstancias sociales
a las que nos vemos expuestos determinan nuestros actos, la decisión ante la
presión del contexto dependerá de cada persona, lo importante de reconocer en
la historia de Marina Tsvietáieva es lo sufrido por la descalificación violenta
que atentó con sus derechos más básicos, como ella, otros escritores se vieron
violentados por pensar diferente.
Nace en una familia de clase media alta,
su padre, un intelectual y su mamá una artista la mantuvieron en relación con
la cúpula política del momento. Con el tiempo, caído ya el velo de la censura
comunista Tsvetáyeva se ganó un lugar junto a los grandes escritores rusos,
entre ellos Borís Pasternak y Anna Ajmátova, pero su vida se fue transformando
en una pesadilla que el Estado le hizo vivir. A los 10 años, por decisión de su
madre, Marina fue enviada al extranjero a realizar estudios de música, pero
ella sólo se interesaba en la armonía, que producen las palabras en la poesía. Sus
primeros años pasan entre la música y el museo, donde aprendió a amar a Pushkin,
Goethe, Hölderlin, Reine, Rimbaud y Baudelaire. En este periodo viaja a Suiza,
Alemania y Francia, país en donde, finalmente logra estudiar letras en la
Sorbona de París.
En 1910, a los 18 años publicó Álbum
vespertino; en 1912 aparece su libro Linterna Mágica, ese mismo año
se casó con Sergei Efron, tuvieron dos hijas y más tarde un hijo. Su esposo se
unió al Ejército Blanco de la revolución y por un breve tiempo se separó de él,
al poco tiempo va a buscarlo y se integra al trabajo del nuevo gobierno
revolucionario al obtener un puesto administrativo, en el que se valora su
manejo de varios idiomas, incluyendo el georgiano, pero pronto lo dejó, volviendo
a las letras.
La
pobreza que vivió en ese momento era tan extrema, se le negaban rentas y trabajo
por el recelo oficial hacia ella y su trabajo, la censura y el castigo por
pensar distinto eran cada vez más frecuentes, así que por falta de dinero y
alimento lleva a sus hijas al orfanatorio donde por lo menos podían recibir
comida, luego de un tiempo vuelve por Ariadna, y deja a Irina, quien fallece a
los tres años por las terribles condiciones del lugar, por el abandono, por la
falta de amor, dicho suceso marcó la vida de Tsvietáieva. Después de la
revolución rusa se exilia en Berlín, en esos años tiene cierta estabilidad,
pues su esposo consiguió un empleo y ella publicaba de forma regular. Amaba la
poesía, pero la prosa generaba trabajo, así que estuvo ocupado en escribir y
traducir en esos años.
Luego de la guerra civil en la Unión Soviética,
inicia su segundo exilio, está vez en París donde pasó catorce años, deprimida,
lamentando su lejanía y excluida de los grupos de escritores rusos en el
exilio. En 1937 su marido y su hija Ariadna regresan a la URSS, la escritora va
detrás de ellos dos años después, para entonces su marido y su hija estaban
arrestados, acusados de contraespionaje, él fue fusilado en 1941 y Ariadna, así
como Anastasia la hermana de Marina, fueron llevadas a uno de los gulags del
gobierno estalinista. Ariadna pasa quince años encarcelada, siendo liberada en
1955.
Lo que sigue en la vida de la poeta es una
caída dolorosa y lenta, sin redes de apoyo para mantenerse en pie, sus escritos
finales apuntan al hecho de la incapacidad para solucionar lo que estaba
ocurriendo en su vida, mismos que la llevan directo a un sin retorno ya
presente en sus poemas.
aúlla como un perro gritando
más furioso, más largo: qué
pesadilla extraña es la vida
al borde de la muerte
Los últimos años ya no escribió, hizo
algunas traducciones para resolver la situación económica, sin embargo, ella y
su hijo fueron arrestados y trasladados al río Kama, junto con otros
escritores, ya que las asociaciones de escritores no la apoyaban por la acusación
que pesaba sobre su esposo, intentando una vez más integrarse al nuevo régimen,
se ofreció a trabajar como lavaplatos en el comedor del Fondo Literario, sin
embargo los sucesos no mejoraron y el 31 de agosto de 1941 se ahorca en la casa
de Alábuga, un poblado en la república de Tartaristán donde vivió hasta el
final. Tenía 41años cuando decide partir.
Dejó tres notas suicidas, para los
evacuadores, la cual se perdió, a Aseev, un colega poeta y traductor con el que
compartía un círculo literario y a quien le pide que se haga cargo de su hijo Gueorgui,
a quien el deja la tercera nota pidiéndole perdón: “Estoy gravemente enferma,
esta ya no soy yo […] Estaba en un callejón sin salida” (p.10).
¿Será posible que una de las razones de la
partida sea el contexto y la presión social? Es posible, el destino muchas
veces está determinado por la época en que se vive, factores como la
persecución, la pobreza, el aislamiento y rechazo, así como la responsabilidad
de cuidar de su hijo sin tener las posibilidades para hacerlo, fueron motivos
suficientes para pensar en poner fin a su vida; en el último retrato de ella se
puede ver la pena y el dolor que le agobian, la vida la rompió y no pudo
reconstruirse. Ariadna Efron al salir del encarcelamiento se dedicó a la
traducción y editó para su publicación las obras de su mamá, también escribe un
libro autobiográfico llamado Marina Tsvietáieva, mi madre.
Referencias
Hijano
Pérez, Ángeles, (2023) “Marina Tsvietáieva, una poeta en tiempos de revolución”,
Universidad Autónoma de Madrid, XVI Congreso de la Asociación de Historia
Contemporánea. La Rioja, p. 10.
Tsvietáieva, Marina (1999)
Un espíritu prisionero. Barcelona: Galaxia de Gutenberg, p. 312.









