Mostrando las entradas con la etiqueta Novelistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Novelistas. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de marzo de 2026

Autoras del gótico sureño: Zora Neale Hurston



Escritora y antropóloga norteamericana nacida el 7 de enero de 1891 en Notasulga, Alabama, hija de padre predicador y madre costurera transformada más tarde en maestra. Durante su niñez se mudan a Eatonville, Florida, una de las primeras ciudades de afroamericanos. Con apenas 13 años pierde a su madre, tras su muerte Zora se va de casa con un grupo itinerante de teatro y va retomando sus estudios en instituciones formadas por la comunidad afroamericana. Estudió antropología y fue alumna de uno de los profesores y escritores más reconocidos en ese ámbito, Franz Boas, de las primeras voces en aportar para el cambio de discurso racial asegurando que las culturas deben ser juzgadas por sus propios méritos y no por como se comparan con otras culturas, así que inspirada por su maestro comienza su trabajo etnográfico y sus viajes a partir de los cuales explora los marcos sociales y culturales de diversos grupos. Se graduó en la Universidad de Howard y en el Barnard College volviéndose una prolífica ensayista sobre la raza. Su primera novela Jonah's Gourd Vine es publicada en 1934 y está ambientada en el profundo sur y retrata la vida rural de un personaje que nace en la pobreza pero que a fuerza de empeño logra ser un predicador.

     También formó parte del Renacimiento de Harlem, estallido cultural, literario y artístico afroamericano que surge durante los años veinte y treinta del siglo pasado, conocido como “New Negro Movement”. Escribe en 1935 Mules and Men en reúne el folclore afroamericano, sus cuentos, leyendas y demás elementos identitarios de Florida, donde La escritora funda la revista “FIRE” centrada en los temas culturales en donde se abordan temas feministas, de homosexualidad y otros considerados tabú reflejando así la pluralidad y compleja vida en la que diversas culturas coexisten. En 1936 recibe la beca Guggenheim con la cual viaja a Haití y por cuyo trabajo etnográfico escribe el libro más famoso Sus ojos miraban a Dios que sale a la luz en 1937, que narra el viaje de autodescubrimiento y liberación de Janie Crawford quien pasa de la sumisión hacia la independencia.

     Por medio de sus libros la autora usa a los personajes como peones políticos, mostrándolos tal cual son: seres humanos en busca de paz, amor, estabilidad. Su escritura rompe muchas barreras impuestas a la mujer afroamericana, por lo mismo no fue una autora aclamada, al contrario, su palabra incomoda por ser clara y verdadera, igual sucede en su vida durante la cual se casa varias veces y se divorcia las mismas por no encontrar el apoyo que buscaba. A pesar de mantenerse escribiendo sus escritos causan incomodidad, por ello se vio obligada a mantener varios empleos para cubrir las deudas mensuales, y con el paso de los años enferma, sufre varios derrames cerebrales, se ve obligada a mudarse a una residencia de beneficencia en Lucie, Florida, donde vivirá hasta su muerte tras sufrir un derrame cerebral previo, parte el 28 de enero de 1968 en la pobreza y en el olvido, siendo enterrada en una tumba sin nombre y sin lápida.

     En 2018 se publica el primer libro póstumo llamado Barracoon: The Story of the Last "Black Cargo" que narra la vida de Oluale Kossola (Cudjoe Lewis), superviviente conocido del Clotilde, el último barco que transportó esclavos ilegalmente desde África a E.U en 1860; su segundo libro póstumo fue publicado en 2020 con el nombre de Hitting a Straight Lick with a Crooked Stick donde se reúnen pequeños relatos que retratan la vida, el folclore y las relaciones raciales y de género, en donde el amor, los celos, la identidad racial y el realismo crudo de la vida rural se cuentan con el dialecto sureño, ese doloroso sur tan presente en su obra y que la hace una de las más importantes autoras del gótico sureño.

     La escritora Alice Walker autora de El color púrpura la considera la matriarca de la literatura negra escrita por mujeres, siente una conexión personal con ella y es por eso que viajó a Florida en busca del lugar en donde fue sepultada, la encontró en Fort Pierce donde colocó una lápida en su tumba que dice: “Un genio del sur”. También se encargó de sacarla del olvido publicando un ensayo titulado En busca de Zora Neale Hurston en donde deja en claro la importancia de su trabajo antropológico y literario, así como su papel determinante en la literatura afroamericana.




Bibliografía

https://www.womenshistory.org/education-resources/biographies/zora-hurston

https://guides.loc.gov/chronicling-america-zora-neale-hurston

https://postalmuseum.si.edu/exhibition/mujeres-en-sellos-parte-3-literatura-de-la-abolici%C3%B3n-a-los-derechos-civiles/zora-neale 


lunes, 16 de febrero de 2026

Autoras del gótico sureño: Carson McCullers

 




Novelista nacida con el nombre de Lula Carson Smith en Columbus, Georgia, el 19 de febrero de 1917, hija de un joyero y una mujer irlandesa de fuerte carácter, su infancia estuvo marcada por su frágil salud debido a de una fiebre reumática, así como la fuerte influencia de su madre, siempre dominante y ambiciosa que rige la educación de sus hijos, determinando para Carson una formación en música con el deseo de verla consagrada como concertista, para lograrlo la envía a New York con tan sólo diecisiete años para que ingresara a la Escuela de Juilliard. Cuando llega a esa gran ciudad en 1934, lejos del yugo matriarcal comienza a tomar clases de escritura en la Universidad de Columbia y luego en la Universidad de New York. Para cubrir sus gastos llegó a trabajar de camarera y de paseadora de perros.

      En 1937 conoce a James Reeves McCullers, un joven melancólico con gusto por la escritura. Al cumplir veinte años Carson se casa con él. Se mudan a Charlotte, Carolina del Norte y mientras su esposo trabajaba ella dedicó su tiempo a la escritura del libro que la presentó en el ámbito literario del gótico sureño, reconocido como subgénero literario ambientado en los estados del Sur impactado por las ruinas que dejó la guerra civil y caracterizado por retratar la decadencia, la ruina moral también social, retratando la locura, la pobreza, el racismo y la violencia en escenarios deteriorados por medio de personajes afrodescendientes, sordos, mudos, de estaturas inusuales. McCullers  se ve afectada por el suicidio de su padre, ante el cual no pudo encontrar ninguna razón.

     A lo largo de su vida escribe cuatro novelas y una novela corta, además de numerosos cuentos. Su primera novela se publica en 1940 con el nombre de El corazón es un cazador solitario, la cual tuvo un éxito veloz, poniendo en escena a personajes desgarrados, discapacitados, anormales o desplazados, con problemas psicológicos o problemas de identidad sexual. Sobre este último aspecto su vida también se ve marcada por el cuestionamiento en torno a su sexualidad y la de su esposo, quien comienza a serle infiel con hombres.

     Es por ello que su enlace se considera un “matrimonio lavanda”, esto es una boda en apariencia heterosexual para mantener oculta su homosexualidad con el fin de mantener las apariencias de normalidad, tal como lo vivieron muchas estrellas del cine del siglo XX, entre los años veinte y cuarenta,  para continuar con sus jugosos contratos, pues ninguna productora de Hollywood aceptaba lo que fue llamada desviación moral.

     Carson se convierte en una figura intelectual queer y a su vez bisexual que mantuvo correspondencia con diversas mujeres, llegando incluso a proponerle una relación a la periodista y escritora Katherine Anne Porter, sin que llegase a concretarse algo, también mantuvo una frecuente correspondencia con la escritora y fotógrafa Annemarie Schwarzenbach, quien vivió atormentada y entre tratamientos psiquiátricos hasta que se  suicidó.

     En 1941 publica Reflejos de un ojo dorado; en 1946 Frankie y la boda, que más adelante se lleva al teatro gracias al apoyo e interés de su amigo Tennessee Williams.  Publicó La balada del café triste en 1951 sin perder la constante de personajes excéntricos mostrando su lastimada psicología; en 1961 la que fue su última novela Reloj sin manecillas, todas ellas mantenían vivo el contexto sociocultural del sur de Estados Unidos.

     Mientras tanto su vida personal y su salud no mejoró. en 1945, Reeves, su ex esposo vuelve de su participación en la Segunda Guerra Mundial, es condecorado, parecía que se alejaba la depresión, incluso Carson volvió a casarse con él, se instalan en París, la escritora es bien recibida por los intelectuales franceses, sin embargo, en ese periodo sufrió un accidente cerebrovascular, perdió la vista del ojo derecho y sufrió parálisis en la mitad de su cuerpo. Con la salud decayendo en 1948 intenta suicidarse.

     La salud de Reeves tampoco va bien, el alcohol, la depresión y el peso del fracasado lo lleva a proponerle un doble suicidio. Carson se niega y decide separarse de él nuevamente y vuelve a Estados Unidos, poco después, en 1953 Reeves, se suicidó en un hotel en París. Tras el suceso la salud y el estado emocional empeoraron. El bloqueo de escritura es descrito en sus palabras como: “Esos momentos aterradores en los que estaba ‘des-iluminada’ y temía no escribir nunca” ese miedo estuvo presente a lo largo de su vida, la primera vez que lo experimentó fue tras la muerte de su madre.

     Carson McCullers vivió sus últimos años en Nyack, Nueva York, con las secuelas de la fiebre reumática infantil que derivó en infartos y parálisis, el dolor no sólo era físico, se refugia en el alcohol sin poder alejarse de él. En 1962 se sometió a una mastectomía debido a un cáncer de mama que fue minando su frágil salud hasta que el 29 de septiembre de 1967 fallece a los 50 años como consecuencia de una hemorragia cerebral. Su aporte a la humanización de la narrativa estadounidense es valioso porque a través de su escritura expone la situación de un mundo en decadencia en donde: (McCullers: 2022, p.320) “Los mentirosos y desalmados se han unido, y los hombres que saben se encuentran aislados y sin defensa” y en esos difíciles años de racismo y discriminación levantó la voz (McCullers: 2022, p. 319): “No voy a decir lo que pensaba decir. En vez de ello hablaremos por última vez sobre el sur. El estrangulado Sur. El desperdiciado Sur. El esclavizado Sur”

 




 

Carson McCullers, El corazón es un corazón solitario, Seix Barral, México, 2022.

Jean Shapland, Mi autobiografía de Carson McCullers, Dos Bigotes, USA, 2022.


domingo, 29 de junio de 2025

Tsitsi Dangarembga

 


Escritora y cineasta nacida en Zimbabue, el 4 de febrero de 1959, es un referente de feminismo y de realismo al mostrar en toda su obra algunas realidades de la cultura africana y otras de la visión del colonizador. Los primeros años de escuela estuvo en Inglaterra, luego vuelve a su país donde concluye la etapa preparatoria, más tarde regresa a estudiar Medicina, en la Universidad de Cambridge, una vez ahí la soledad, la presión y la nostalgia le hacen dejar la carrera y volver a su país natal en donde estudia psicología en la Universidad de Zimbabue, luego de trabajar dos años como redactora en una agencia de marketing comienza a escribir obras de teatro y más tarde prosa.

     Su incursión en la literatura inicia con la publicación en 1985 de un cuento llamado The Letters en un medio de Suiza, pero fue hasta 1988 cuando es publicada su primera novela titulada Condiciones nerviosas, en donde presenta una historia familiar desde el punto de vista de una joven mujer, en sus páginas se detalla la asimilación que produce la imposición cultural y los efectos a la salud mental. Dicha novela ganó el Premio de Escritores de la Commonwealth y muy pronto fue reconocida como una de las doce escritoras más importantes del continente africano. Una de las frases que la definen es “Escribir es un acto de valentía”.

    Continuó sus estudios en Berlín, en la Deutsche Film-und Fernsehakademie donde obtuvo una formación como directora de cine, desde la cámara su propuesta sigue siendo dar voz a las historias de la mujer, con lo cual suma a su búsqueda de una mayor conciencia social y política, su activismo también es reconocido y destacado al recibir el premio de la paz en 2021 entregado en la Feria del Libro de Frankfurt.

     Su novela Condiciones nerviosas fue el primer libro en tratar de forma directa los problemas alimenticios dentro de la literatura africana y en el continente, la trama cuenta la mudanza de la protagonista, de nombre Tambu que vivía en el campo, a una zona más urbanizada donde va a estudiar gracias al apoyo de su tío. La historia está ambientada en Rodesia, nombre anterior a la independencia de Zimbabue, durante la segunda guerra de Chimurenga (liberación) en los años sesenta, sin embargo, este alzamiento no forma parte del relato, pues la escritora mantiene el interés en la situación de la mujer bajo un sistema patriarcal tradicional y además colonial.

     El título de la novela tiene una influencia en lo dicho por Jean Paul Sartre en el prólogo de la obra de Frantz Fanon Los condenados de la tierra en el cual habla de los trastornos nerviosos a las que se ven expuestos los habitantes del continente africano debido a la colonización y todas las prácticas deshumanizantes que se llevaron a cabo. El enfoque que se da en la novela narra la presión que el colonialismo y el patriarcado ejercen en la mujer, a pesar de tratarse de un grupo de nativos de elite con quienes se desarrolla la historia, otro de los elementos que retrata la obra es el uso de la lengua inglesa en los ámbitos educativos, donde los grupos étnicos principales, los shona y los ndebele, mantienen la alienación a la imposición del colonizador, logrando que muchos dejaran de hablar sus lenguas originarias, estos aspectos permiten que la novela sea considera un clásico de la literatura africana escrita por mujeres.

    También es visible la presencia de la religión cristiana en los centros educativos, recordándonos el proceso de conquista espiritual que se ejerció en nuestra América Latina. Los diálogos que están presentes entre Tambu, la protagonista y Nyasha su prima abordan la situación de la mujer y la forma educativa colonial que pretendía convertirlas en personas sin decisión propia, sumisas, justo como las necesita el estado y la familia, las peleas que tiene Nyasha con su padre, Babamukuru, quien representa al colono que asume el rol y obtiene beneficios por ello, giran en torno a la rebeldía de su hija, pues él busca que ella sea una “buena mujer”, entendiendo esto como una mujer adoctrinada que le asegure un buen candidato para el matrimonio, Nyasha en cambio, lee todo lo que puede, critica y entiende que su realidad esta formada por una maquinaria colonial que deforma las culturas locales y complica la identidad.

     Otros de los libros de Tsitsi son: The book or not; Black and woman; This mournable body, todos ellos mantienen su compromiso con los temas en torno a la mujer y su situación en los sistemas opresores, sean colonialismo, patriarcado o ambos.

     Ese contexto de ambivalencia entre el pasado y las imposiciones del colonizador es algo con lo que se sigue trabajando, Zimbabue obtuvo su independencia en 1980, y cada uno de los escritores del país insisten en sacar de las estructuras sociales, culturales y políticas la presencia de lo que significó la invasión, si bien Tsitsi Dangarembga pudo retratar en su novela más conocida, Condiciones nerviosas con más de treinta años de haber sido publicada y con una vigencia importante, algunas experiencias y formas en las que fueron sometidos, sin embargo, en una entrevista reciente la escritora comenta que desea para África y cada uno de sus habitantes que tomen responsabilidad personal sobre lo que hacen, dejando fuera lo que otros se atrevieron a hacer con su país y con su ser, ahora toca mirar para delante y lograr un nuevo comienzo. Actualmente Tsitsi vive en su país, aunque por ahora está participando en un programa de residencias internacionales en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) como artista invitada, además continúa dirigiendo el Institute of Creative Arts for Progress in África Trust, fundado por ella y ubicado en Zimbabue, desde donde se difunden los trabajos artísticos del continente.






https://africultures.com/structures/?no=5810

https://www.casafrica.es/es 


miércoles, 28 de mayo de 2025

Han Kang

 




Escritora surcoreana nacida el 27 de noviembre de 1970 en el seno de una familia de formación literaria, desde su padre novelista, hasta sus hermanos escritores fueron el primer estímulo para acercarse a las letras, después de ellos, fue su alto grado de sensibilidad, el cual se incrementó de niña al descubrir unas fotos de la masacre del levantamiento de Gwangju efectuada en mayo de 1980, donde los estudiantes pedían el fin de la ley marcial impuesta por el presidente, pero que terminó en la muerte de cerca de dos mil personas, cifra no oficial, esas fotos influyeron en su forma de ver la realidad, y por supuesto, en su escritura.

     Terminó los estudios superiores en la universidad de Yonsei, después de ello trabajó un tiempo como reportera y luego como profesora de escritura creativa en el Instituto de Artes de Seúl hasta 2018. Si bien su primera novela es publicada en su país durante el año 2007, su presencia en la literatura a nivel internacional fue hasta 2016 con la traducción al inglés de esa obra. La vegetariana tuvo un recibimiento excepcional, siendo la primera novela de origen surcoreano en obtener el Premio Booker International y también al ser seleccionada como uno de los mejores libros recién publicados.

     Después del premio, la novela se traduce a más de veinte idiomas entre ellos: japones, vietnam, español, polaco, chino, sueco, francés, holandés, etc. Lo cierto es que este primer trabajo literario es el resultado de una fijación que Han Kang tuvo con una frase del autor Yi Sang, destacado poeta, que dice: “Creo que los humanos deberíamos ser plantas” a partir de esa premisa comienza su búsqueda de sentido en la referencia que le inquietó, así que escribe un cuento llamado: “El fruto de mi mujer” pero no quedó satisfecha con el resultado y retomó ese imaginario en torno a las plantas hasta darle forma a su novela más reconocida, con tres relatos que en un principio fueron cuentos, como: Mongolian mark, Árbol en llamas,  pero que se fusionaron para conformar su novela La vegetariana.

     Han Kang recibe el premio nobel de literatura en 2024, para sorpresa de muchos, porque su presencia no estaba en la lista de los finalistas mencionados como favoritos, y fue ella, una mujer menuda, introvertida, sin maquillaje y de mediana edad la merecedora del máximo premio literario. El mundo que presenta en sus novelas va más allá de una ficción lejana a la realidad, en La vegetariana nos muestra una profunda y reiterada violencia simbólica normalizada hacia las mujeres de su cultura, Corea del Sur es un país capitalista, muy ocupado en la innovación de tecnología, sin embargo, en sus relaciones mantiene los roles tradicionales.

     Eun Kyung Kang y Patricia Chica Morales (2024)[1] reconocen en su ensayo que: “En sus obras, los personajes femeninos realizan un proceso de reconocimiento de la sociedad en la que se enmarcan y después cambian su actitud y comportamiento. Es común la denuncia de la violencia y opresión del sistema patriarcal” (p.2)    

    Retomando su novela La vegetariana, en ella se visualizan los roles aceptados dentro del sistema, donde la familia tradicional representa el centro de la vida de Yeonghye, la protagonista, mujer casada y oscurecida ama de casa con rutinas establecidas, callada e indiferente ante la vida, hasta que a partir de un sueño decide dejar de comer carne. El que podría ser un simple cambio de alimentación en occidente, se transforma en el inicio de un derrumbe familiar y personal, pues repercute en todo su entorno, y cada uno de sus familiares lucha por hacerla cambiar de idea, sobre todo por el temor al desprestigio social que representa esa decisión.

    Su determinación va alejando a todos, su esposo, sus padres, los hermanos, sólo tiene el apoyo de su hermana, tal vez como símbolo de ese respaldo entre mujeres. El cambio la lleva a una serie de situaciones en donde su sexualidad y su cuerpo vuelven a ser sometidos a la violencia del hombre, que, aunque sea sutil, no deja de ser violencia. Ya en este punto de la novela Yeonghye parece no tener conciencia de lo que hace, la desaprobación y el rechazo social van aportando para que su salud mental se vaya deteriorando y no consigue descubrirse en ese mundo es donde siempre ha sido objeto de alguien, nunca esencia de ella misma.

     En general las novelas de Han Kang muestran esa parte que se mantiene oculta en el oropel de un país desarrollado, los esquemas que no cambian, los entornos de poder que los validan; otras de sus novelas son: La clase de griego, Actos humanos, Imposible decir adiós, también en ellas está presente el silencio impuesto por los condicionamientos sociales y siempre se aborda la condición humana que va en busca de algo que no sea el molde asignado.

     No sólo desarrolla personajes femeninos, su creación también describe a los hombres, que ostentan el poder, pero que no dejan sus traumas y se sienten fuertes con el uso de la violencia que hace más visible la fragilidad del ser humano. Así de diversa y determinada es su escritura, sin dejar de narrar ese diario y continuo existir que nos presenta algunas bellezas, pese a la opresión del gobierno y del peso de la tradición.  

     Después de conocer su escritura resulta claro el reconocimiento que ha tenido su trabajo, ya que a través de él revela la voz de la realidad femenina en Corea del Sur, que si bien, se reconoce como un país muy próspero por su alto desarrollo tecnológico e industrial, se ignoran temas como perspectiva de género y respeto a las libertades individuales, pues se pone en primer lugar el tradicional modo en que está cimentada su cultura.





[1] Eun Kyung Kang y Patricia Chica Morales, “Mujer, familia y sociedad en la vegetariana de Han Kang” Universidad de Málaga, 2024, p.2.


domingo, 30 de marzo de 2025

Pilar Dughi

 


Escritora y psiquiatra peruana nacida el 5 de abril de 1956 de nombre María del Pilar Dughi Martínez es considerada una de las mejores escritoras peruanas de finales del siglo XX. Crece en el distrito de Miraflores, Lima, conocido distrito de clase media, rodeada de un entorno artístico y cultural, influenciada desde temprana edad por su padre para mantener la práctica lectora, gusto que desarrolla a lo largo de su vida. Sus primeros estudios fueron en Medicina, más tarde los estudios en letras, así como su relación con los intelectuales de la época.

     Sin embargo, toma un posgrado en ciencias sociales en la Sorbona de París, después de estos estudios y ya de nuevo instalada en su país comienza a trabajar como consultora de UNICEF, el trabajo social y dinámico era muy importante para ella, mantenerse activa, trabajando sus historias nacidas de las situaciones humanas en su relato la ficción, con rasgos policiacos, filosóficos, además de violencia, soledad y por lo regular en relación con el rediseño de la mujer peruana a través de su realismo claro y rudo.

      Es escritora nata, trabaja con meticulosidad la estructura de su relato, así como la creación de sus personajes, en una entrevista menciona: “ya había en mí, desde muchos años atrás, la idea de ser una escritora, era un continuo”[1], tenía claro que necesitaba una profesión para mantener su vocación de escritora.

     En 1986 publica su primer cuento en la revista “La casa de cartón”; 1989 publica su cuento La premeditación y el azar con el cual gana el Tercer Concurso Nacional de Cuento en 1995 y en 1996 publica Ave de la noche, ese mismo año recibe el premio Copé de Bronce y en 1998 la novela Puñales escondidos la hace ganadora del Premio de Novela Corta Julio Ramón Ribeyro en 1997. Aparte de las obras literarias Pilar Dughi también escribió en torno a la salud mental y sobre el “Movimiento Manuela Ramos” conformado por mujeres, en donde ella desde un principio brindó su apoyo.

     Formó parte de la “Asociación Civil Flora Tristán” y más adelante fue directora de la “Asociación Civil Manuela Ramos” en donde su labor como psiquiatra le permiten mantenerse en contacto con la realidad, con su entorno y con la parte más dolorosa de Perú: la presencia del machismo, la misoginia, la violencia, el patriarcado, la pobreza, esos graves males que obstaculizan a su nación.

    A través de sus libros presenta algunas escenas donde teje las palabras para lograr el efecto deseado, y tampoco olvida incluir un poco de elementos del psicoanálisis para que la precisión de su historia sea la correcta. Pilar Dughi creía en el poder del lenguaje, y no dejó fuera de su trabajo la dolorosa situación del terrorismo que se vivía, aunque sea de forma lejana hace alusión a él, otra muestra de cómo busca la forma correcta de llevar las historias de otras vidas a un mundo ficcional que las hiciera visibles, es cuando reflexiona sobre la situación de las mujeres en un país, donde los estereotipos femeninos con un alto grado de misoginia se normalizan.

      Un 6 de marzo de 2006 fallece a consecuencia de un cáncer de páncreas tardíamente diagnosticado, su obra deja un retrato de la cultura, de la realidad, de la historia de Perú a finales del siglo XX y su detallada escritura sólo resalta su visión de la mujer.

     Tuvo obra póstuma, es llamada La horda primitiva, la cual estuvo bajo el cuidado de su hijo y fue publicada en el 2008, a medida que pasa el tiempo se reconoce cada vez más la importancia y el compromiso que dicha escritora tuvo con la creación literaria realista y con rostro femenino, ella misma asegura que el proceso creativo tiene sus propias reglas, las cuales bien usadas permiten que el texto sea verosímil. En 2017 sale a la venta una recopilación de su trabajo narrativo en el libro Todos los cuentos publicado en Perú y ahora es considerado como uno de los más importantes editados ese año. [2] 





jueves, 27 de febrero de 2025

Adela Zamudio



Paz Juana Plácida Adela Rafaela Zamudio Ribero es una poetisa, novelista, pedagoga y defensora de los derechos de la mujer nacida el 11 de octubre de 1854 en Cochabamba, Bolivia, hija de un propietario minero comienza sus estudios en el Beaterio de San Alberto, único lugar en donde las hijas de las familias acaudaladas podían acceder a la educación, transcurriendo su infancia en el seno de una familia bien posicionada,  lo que no la aísla de la realidad, rodeada de indígenas, mineros y gamonales conoce su entorno natural, observación y silencio marcan su melancolía y sensibilidad durante esos años de contemplación y crecimiento. Desde pequeña se distingue por su curiosidad e inteligencia pues comienza a escribir sus primeros versos en la adolescencia, su estilo, de tono romántico la lleva a la publicación en folletines y periódicos locales bajo el seudónimo de Soledad; es hasta 1877 cuando se publican ya en El Heraldo de Cochabamba, esos primeros versos, en un principio románticos van cambiando hacia un estilo más doliente y real.

      Ya con más de veinte años su familia sufre una crisis económica de la que no se recuperan, esto no impide que ella se transforme en la primera mujer en alzar la voz en defensa de la condición femenina, comenzando con romper el ideal femenino designado para las mujeres en el siglo XIX formado por tres elementos: “el amor, el matrimonio y la maternidad” a los que se niega y en su lugar se mantiene al cuidado de su madre enferma, realizando estudios, escribiendo y aportando apoyo a su familia.[1]

     Pero vayamos a los datos que nos harán entender el significativo aporte de la escritora, Bolivia a mediados del siglo XIX era un país rural, cuya lengua principal era el quechua y cuyos gobiernos eran representantes de una minoría con un apoyo militar indiscutible, hasta que a finales del siglo se instala un gobierno republicano que da inicio a la modernidad del país, tiempo en el cual la escritora termina su preparación oficial, pero no contenta con eso aprovecho el tiempo estudiando de forma autodidacta a grandes autores representativos de la filosofía y de la literatura universal, de ahí su reconocimiento, ya que, a pesar de encontrarse en un contexto complicado para la mujer supo abrirse paso. Reconociendo el talento de su hija, Adolfo Zamudio publicó en Buenos Aires el primer libro de los poemas de la escritora llamado Ensayos poéticos en donde por primera utiliza su nombre y su trabajo literario se hace visible en toda Latinoamérica. 

      Dedicada a la docencia, la asistencia social, la literatura y al cuidado de su padre, después de perder a su madre y a sus hermanos, se convierte en una líder, iniciadora en su país de una larga lucha que las mujeres hemos vivido a lo largo de los siglos, sobresale su trabajo en el magisterio, donde proyectaba renovaciones para la actuación pública de la mujer, también se une al liberalismo político de su país involucrándose a finales del siglo XIX.

     Desde su posición como directora de la Escuela de San Alberto expresó sus inquietudes pedagógicas en artículos y conferencias criticando la realidad educativa y social, buscando salir del convencionalismo y las tradiciones obsoletas que frenaban el desarrollo de la mujer, planteando la apertura a una educación popular y laica, llegando incluso a criticar el poder que la iglesia conservaba, cuando comienza a expresar estas ideas revolucionarias para su época y para la sociedad boliviana fue retirada de su puesto de directora y obligada a jubilarse en 1925.

     El rico aporte literario que la escritora nos deja va desde una novela llamada Intimas publicada en 1913 y del mismo año el cuento Paisajes, libros de poesía que sacaron ámpula a la clase social más conservadora, con sus poemas Quo Vadis y Nacer hombre el primero le valió un testimonio de desagravio enviado al Papa León XII y el segundo poema se volvió un himno para la naciente mujer que buscaba una liberación de sus acciones.

      El tono melancólico, ya lejos del romanticismo, con clara influencia del modernismo que en América fue la corriente literaria principal a principios del siglo XX marcan su trabajo y le dan un contexto transgresor y único. Hasta el final de su vida hizo aportes significativos, como el apoyo que mostró para la Ley de Divorcio en 1926.

    En un ritual por demás excepcional, en Cochabamba su ciudad natal y en la plaza principal, un 14 de septiembre de 1926 el gobierno convoca a un acto en el cual la poetisa es coronada a los 71 años, frente a una multitud como reconocimiento a los valores humanos y literarios que difundió toda su vida, dos años más tarde, Adela Zamudio muere un 2 de junio de 1928. Mediante un decreto presidencial a partir de 1980 se establece el 11 de octubre como el día de la mujer boliviana, fecha en que se conmemora su nacimiento. Aquí uno de sus poemas:

 

                                                                    Nacer hombre


Cuánto trabajo ella pasa

por corregir la torpeza

de su esposo, y en la casa,

(Permitidme que me asombre).

tan inepto como fatuo,

sigue él siendo la cabeza,

¡porque es hombre!

 

Si algunos versos escribe,

de alguno esos versos son,

que ella sólo los suscribe.

(Permitidme que me asombre).

Si ese alguno no es poeta,

Por qué tal suposición

¡Porque es hombre!

 

Una mujer superior

En elecciones no vota,

Y vota el pillo peor.

(Permitidme que me asombre).

Con tal que aprenda a firmar

Puede votar un idiota,

¡Porque es hombre!

 

Él se abate y bebe o juega.

en un revés de la suerte:

Ella sufre, lucha y ruega.

(Permitidme que me asombre).

Que a ella se llame el “ser débil”

y a él se le llame el “ser fuerte”.

¡Porque es hombre!

 

Ella debe perdonar

siéndole su esposo in­fiel;

pero él se puede vengar.

(Permitidme que me asombre).

En un caso semejante

hasta puede matar él,

¡Porque es hombre!

 

Oh, mortal privilegiado,

que de perfecto y cabal

¡Gozas seguro renombre!

En todo caso, para esto,

te ha bastado

nacer hombre.[1]

 




[1] Dora Cajías de Villa Gómez, Adela Zamudio, transgresora de su tiempo, Ministerio de desarrollo humano, La Paz, Bolivia, 1997, p. 17-60.

[2] Poesía de Adela Zamudio, Editorial Comunicarte, p. 5.


lunes, 30 de diciembre de 2024

Janet Frame


Janet Paterson Frame Clutha es una escritora neozelandesa nacida un 28 de agosto de 1924, escribió novela, poesía, cuento y narrativa infantil, su presencia llegó al mundo de las letras cuando lo inverosímil de su historia y las circunstancias de vida la acercaron al reconocimiento mundial del que ahora goza, sin embargo, sus inicios no fueron nada sencillos, su habilidad narrativa fue la luz que la libró de la locura, su obra muestra una lucidez que no viene de alguien con un padecimiento mental. Vivió una serie de acontecimientos complicados, una infancia con pobreza, su hermano con epilepsia, y posteriormente la muerte de dos de sus hermanas, ambas por ahogamiento, con una diferencia de diez años, todo esto en un país de reglas muy conservadoras para las mujeres forman  el contexto que hizo de Janet Frame una escritora sobresaliente, ella desarrolla una personalidad introvertida y tímida, pero su tenacidad y pasión la hacen destacar, su brillante desempeño en la escuela le otorga una beca para estudiar educación en la facultad de Dunedin, pero al paso de los meses descubre que desea escribir, cambio que suena inaceptable en una sociedad que, en esa época, designaba a la mujer para ciertos trabajos, sin embargo, ella escribe cada vez que le es posible y así es como publica su primer libro.[1]

     En la etapa universitaria comienza a sentir más ansiedad de lo que había tolerado años atrás, tiene un intento de suicidio, sufre de acoso por su métodos poco ortodoxos de enseñar y mientras hacia su servicio social en una escuela, un inspector entra a su clase, el mismo que la juzga de loca por ser tan creativa, ella se queda en shock, la presencia de aquel hombre es el detonante para que abandone el salón y con ello la formación docente, sin intención de volver a su casa se fue como interna voluntaria a la sala psiquiátrica del hospital local a Seacliff Lunatic Asylum en la ciudad de Dunedin. Durante los siguientes ocho años, Frame fue readmitida, en hospitales psiquiátricos, el segundo fue Sunnyside Hospital, donde se le diagnostica con esquizofrenia, su tratamiento consiste en una terapia electroconvulsiva o electroshock y el suministro de insulina, también le fue programada una lobotomía, todo con el fin de curarla.

La lobotomía no llegó a practicarse, ese día en el que estaba programada la operación se informó que Janet Frame era la ganadora del premio Hubert Church Memorial por su primer libro de cuentos publicado The Lagoon and Other Stories. Así se detuvo la operación, sólo sus publicaciones, y luego sus reconocimientos mostraron que su raciocinio estaba más allá de todo talento sometido a juicio.

     A pesar de la vida complicada nos dejó un trabajo maravilloso sobre la metaficción, es decir, la forma como el escritor se personifica dentro de su trama de ficción narrativa, ella lo hizo de forma constante, por ejemplo, sus libros autobiográficos: To the Is-Land; Rostros en el agua y Cuando canta el búho, las tres obras son representadas en la película An angel at my table de la cineasta neozelandesa Jane Campion.

      Acercarnos a su literatura también nos permite entender la forma como la escritora logra reinterpretar su propia historia, verla desde fuera de sí y plantear como se ve desde ahí, un ejemplo está presente en Rostros en el agua, donde hace una analogía sobre la lobotomía que se le pretendía hacer, comparándola con un proceso de colonización, sobre todo después de que se comprobó que el diagnóstico fue erróneo, nunca tuvo esquizofrenia.

    Una vez que sale del hospital vivió siete años en Europa, principalmente Londres, Ibiza y Andorra, se cambió el nombre a Nene Janet Paterson Clutha para honrar al jefe maorí Tamati Waka Nene. La autora reconoce que “la escritura la rescató” y le permitió ser testigo de la rudeza del entorno en el cual se refugió y lo describe, presenta personajes inhumanos, resecos, atados a la forma de vida que conocen sin cuestionarse jamás que hay fuera de las mismas ideas, con las cuales no se busca sanar, se trabaja para controlar y minimizar los daños en torno a la salud mental que pocas veces es comprendida, al respecto Janet Frame escribe: “¿Cómo vamos a encontrar el camino cuando dormimos y soñamos, y como vamos a protegernos de la peligrosa realidad que nos ofrecen?[2]

    Una vez que libró las dificultades su trabajo habló por ella, a lo largo de su vida le fueron entregados innumerables premios y reconocimientos, en 1983 la reina Isabel la nombra comandanta de la Orden del Imperio Británico por sus servicios a la literatura, en 1990 se convierte en miembro de la Orden de Nueva Zelanda, el más alto honor en su país, así como miembro extranjero en la Academia Estadounidense de Artes y Letras. Su trabajo y su vida son objeto de estudios y tesis profesionales, seguro un motivo es que pese a su espinoso camino logró emanciparse del juicio de una sociedad jerárquica de mediados de siglo XX, y revertir la visión que se tuvo de ella al lograr visibilidad por su propuesta acerca de lo marginal y olvidado como parte primordial de su auto reconocimiento, sin romantizar la enfermedad mental. La crítica académica se acerca a ella desde diversos enfoques, el materialismo histórico, el realismo social, hasta en contextos feministas, ella sólo necesitaba escribir, y a través de las palabras ser conocida. La escritora fallece en enero de 2004, en Dunedin, Nueva Zelanda, la ciudad que la condecoró como una de los integrantes más destacados de la comunidad.






[1]Desde Nueva Zelanda: Janet Frame, genio literario y locura”, Eve Gil, La Jornada Semanal, 25 oct 2020, https://semanal.jornada.com.mx/2020/10/25/desde-nueva-zelanda-janet-frame-genio-literario-y-locura-6873.html

[2] Janet Frame, Rostros en el agua, Andorra, Trotalibros Editorial, 2022, p. 94.



domingo, 24 de noviembre de 2024

Adania Shibli

 



Escritora, profesora y periodista palestina que nace en el año 1974 en una aldea llamada Shibli-Umm al-Ghanam, en la frontera con Israel. Su formación profesional inicia en la Universidad Hebrea de Israel donde estudia comunicación y periodismo, posteriormente hace su doctorado en la Universidad del Este de Londres en estudios culturales y de medios, posteriormente obtiene una beca para el postdoctorado en Wissenschafskolleg de Berlín, ahora ejerce su trabajo como docente en la Universidad Birzeit de Palestina.

     Ha publicado en diversas revistas literarias de Europa y Oriente Medio, su libro de ensayos A journey of Ideas Across: In dialogue with Edward Said aborda las ideas planteadas en el libro Orientalismo, de Said, con esa publicación realiza un simposio en 2013 en la “Casa de las culturas del Mundo”, en Berlín.

      En cuanto a su obra literaria la escribe en árabe, su lengua natal porque menciona, “el idioma va en paralelo a la vida”[1], su primera novela Un toque obtuvo el premio novela joven en 2001; dos años después publica su segunda novela Todos estamos más o menos igual de lejos del amor y también es reconocida con un premio en 2003. Poco a poco su fama y reconocimiento ha ido creciendo y abriéndose paso a nivel internacional logrando traducciones de su obra.

     En 2010 forma parte de la generación Beirut 39, proyecto organizado por el “Hay Festival” realizado en la capital de Líbano en el marco de la promulgación de Beirut como “Capital del libro” en dicho evento se difundió el trabajo de 39 escritores jóvenes, entre ellos Adania Shibli, haciendo de ese evento un semillero de escritores palestinos que, pese a la situación de colonialismo que viven por parte de Israel, mantienen su deseo de hacer arte, ya que, como dice la escritora: “Hay algo que la lengua y la literatura pueden ofrecer y compartir, algo que la vida misma es incapaz de hacer”[2]

    En el año 2016 publica su novela Un detalle menor, y en el 2019 se traduce al español, rápidamente la novela fue reconocida, primero preseleccionada para los premios nacionales del libro en 2020 e incluida en la lista internacional Booker prime en 2021.

     En el año 2023 su novela Un detalle menor fue seleccionado para recibir el premio LiBeraturpreis que otorga la organización alemana Litprom, la ceremonia de entrega sería en la feria de Frankfurt, anunciada para el 20 de octubre de ese año, pero unos días antes fue cancelada la entrega debido a la protesta de periodistas alemanes que clasificaron la novela de “antisemita”, seguramente motivado por el inicio del conflicto bélico entre Israel y Palestina iniciado el 7 de octubre de ese mismo año. Por supuesto que las protestas no se hicieron esperar, intelectuales de diversos países criticaron la decisión y fue publicada una carta abierta en la página https://arablit.org/  donde trecientos cincuenta escritores, editores y editoriales expresan su desacuerdo con la organización sin fines de lucro Litprom.

    Pero, ¿Qué es lo que plantea la novela que causó molestia en la comunidad judía? La obra desarrolla dos sucesos, el primero es contado por un narrador omnisciente  y aborda un hecho acontecido en los asentamientos militares del desierto del Néguev en 1949, un año después de la guerra árabe-israelí, el cual sucedió cuando un grupo de militares encuentran a una joven palestina y es torturada y violada por días antes de ser asesinada; el segundo acontecimiento se ubica por los años noventa, ya contado en primera persona por una joven periodista que se encuentra la historia de esa chica y busca la manera de sacarla a la luz, este es el planteamiento en general, suficiente para aclarar que el hecho de no entregarle el premio que merecía no fue porque su novela mostrara antisemitismo, sino por exponer el cruel comportamiento de quienes algunas vez fueron maltratados por diversos gobiernos a lo largo de la historia, pero que hoy día asumen el papel de verdugos de los pueblos árabes asentados en la región que comparten. La falta de humanidad elimina toda consideración hacia los judíos que cegados atacan sin consideración. Ante ello Adania Shibli menciona: “Escribo para no caer en ese estereotipo que los israelíes nos dan al calificarnos de animales salvajes y violentos.”[3]  

     La exposición de la violencia en la obra de Adania Shibli sólo es una muestra de lo que ocurre en esa zona, las voces de sus protagonistas anónimas proyectan el día a día del doloroso apartheid vivido y permitido por todos los países y organizaciones que podrían parar el azote, pero que prefieren ignorar los hechos, aludiendo diferencias por temas religiosos. No podrían estar más lejos de la verdad y la justicia, y sin importar el dolor ajeno se perpetúa el sometimiento y segregación que los niños, mujeres y demás población vive. Adania Shibli expresa en una charla: “La belleza de la literatura es intentar ponerse en el lugar del otro y representarlo”[4]

     La escritora divide su tiempo entre Alemania y Palestina, lleva su idioma y su tierra a donde quiera que va, aunque sea constante el intento por borrar a los palestinos del espacio que por derecho también es de ellos. La lucha por su lengua es también la disputa por defender su identidad, su manera de narrar y retratar con palabras el contexto de cientos de personas, pero también es una constancia de que ante el genocidio la literatura se presenta como experiencia lingüística opuesta a la narrativa que describe la violencia, la escritura es representar el lenguaje vivo y estremecer con aquello que sucede en la cotidianidad de un pueblo en donde las mujeres son botín de guerra.







[1] Encuentro con Adania Shibli en la “Feria del Libro de Madrid”, 2024. https://www.youtube.com/watch?v=DzNJl4wXBnA

[2] “Universalismo y narración. Una conversación con Adania Shibli” 2022.

https://www.youtube.com/watch?v=xzZs_q5l2Ec&t=940s

[3] Encuentro con Adania Shibli en la “Feria del Libro de Madrid”, 2024. https://www.youtube.com/watch?v=DzNJl4wXBnA

[4] Encuentro con Adania Shibli en la “Feria del Libro de Madrid”, 2024. https://www.youtube.com/watch?v=DzNJl4wXBnA


Autoras del gótico sureño: Zora Neale Hurston

Escritora y antropóloga norteamericana nacida el 7 de enero de 1891 en Notasulga, Alabama, hija de padre predicador y madre costurera transf...