domingo, 22 de marzo de 2026

Autoras del gótico sureño: Zora Neale Hurston



Escritora y antropóloga norteamericana nacida el 7 de enero de 1891 en Notasulga, Alabama, hija de padre predicador y madre costurera transformada más tarde en maestra. Durante su niñez se mudan a Eatonville, Florida, una de las primeras ciudades de afroamericanos. Con apenas 13 años pierde a su madre, tras su muerte Zora se va de casa con un grupo itinerante de teatro y va retomando sus estudios en instituciones formadas por la comunidad afroamericana. Estudió antropología y fue alumna de uno de los profesores y escritores más reconocidos en ese ámbito, Franz Boas, de las primeras voces en aportar para el cambio de discurso racial asegurando que las culturas deben ser juzgadas por sus propios méritos y no por como se comparan con otras culturas, así que inspirada por su maestro comienza su trabajo etnográfico y sus viajes a partir de los cuales explora los marcos sociales y culturales de diversos grupos. Se graduó en la Universidad de Howard y en el Barnard College volviéndose una prolífica ensayista sobre la raza. Su primera novela Jonah's Gourd Vine es publicada en 1934 y está ambientada en el profundo sur y retrata la vida rural de un personaje que nace en la pobreza pero que a fuerza de empeño logra ser un predicador.

     También formó parte del Renacimiento de Harlem, estallido cultural, literario y artístico afroamericano que surge durante los años veinte y treinta del siglo pasado, conocido como “New Negro Movement”. Escribe en 1935 Mules and Men en reúne el folclore afroamericano, sus cuentos, leyendas y demás elementos identitarios de Florida, donde La escritora funda la revista “FIRE” centrada en los temas culturales en donde se abordan temas feministas, de homosexualidad y otros considerados tabú reflejando así la pluralidad y compleja vida en la que diversas culturas coexisten. En 1936 recibe la beca Guggenheim con la cual viaja a Haití y por cuyo trabajo etnográfico escribe el libro más famoso Sus ojos miraban a Dios que sale a la luz en 1937, que narra el viaje de autodescubrimiento y liberación de Janie Crawford quien pasa de la sumisión hacia la independencia.

     Por medio de sus libros la autora usa a los personajes como peones políticos, mostrándolos tal cual son: seres humanos en busca de paz, amor, estabilidad. Su escritura rompe muchas barreras impuestas a la mujer afroamericana, por lo mismo no fue una autora aclamada, al contrario, su palabra incomoda por ser clara y verdadera, igual sucede en su vida durante la cual se casa varias veces y se divorcia las mismas por no encontrar el apoyo que buscaba. A pesar de mantenerse escribiendo sus escritos causan incomodidad, por ello se vio obligada a mantener varios empleos para cubrir las deudas mensuales, y con el paso de los años enferma, sufre varios derrames cerebrales, se ve obligada a mudarse a una residencia de beneficencia en Lucie, Florida, donde vivirá hasta su muerte tras sufrir un derrame cerebral previo, parte el 28 de enero de 1968 en la pobreza y en el olvido, siendo enterrada en una tumba sin nombre y sin lápida.

     En 2018 se publica el primer libro póstumo llamado Barracoon: The Story of the Last "Black Cargo" que narra la vida de Oluale Kossola (Cudjoe Lewis), superviviente conocido del Clotilde, el último barco que transportó esclavos ilegalmente desde África a E.U en 1860; su segundo libro póstumo fue publicado en 2020 con el nombre de Hitting a Straight Lick with a Crooked Stick donde se reúnen pequeños relatos que retratan la vida, el folclore y las relaciones raciales y de género, en donde el amor, los celos, la identidad racial y el realismo crudo de la vida rural se cuentan con el dialecto sureño, ese doloroso sur tan presente en su obra y que la hace una de las más importantes autoras del gótico sureño.

     La escritora Alice Walker autora de El color púrpura la considera la matriarca de la literatura negra escrita por mujeres, siente una conexión personal con ella y es por eso que viajó a Florida en busca del lugar en donde fue sepultada, la encontró en Fort Pierce donde colocó una lápida en su tumba que dice: “Un genio del sur”. También se encargó de sacarla del olvido publicando un ensayo titulado En busca de Zora Neale Hurston en donde deja en claro la importancia de su trabajo antropológico y literario, así como su papel determinante en la literatura afroamericana.




Bibliografía

https://www.womenshistory.org/education-resources/biographies/zora-hurston

https://guides.loc.gov/chronicling-america-zora-neale-hurston

https://postalmuseum.si.edu/exhibition/mujeres-en-sellos-parte-3-literatura-de-la-abolici%C3%B3n-a-los-derechos-civiles/zora-neale 


lunes, 16 de febrero de 2026

Autoras del gótico sureño: Carson McCullers

 




Novelista nacida con el nombre de Lula Carson Smith en Columbus, Georgia, el 19 de febrero de 1917, hija de un joyero y una mujer irlandesa de fuerte carácter, su infancia estuvo marcada por su frágil salud debido a de una fiebre reumática, así como la fuerte influencia de su madre, siempre dominante y ambiciosa que rige la educación de sus hijos, determinando para Carson una formación en música con el deseo de verla consagrada como concertista, para lograrlo la envía a New York con tan sólo diecisiete años para que ingresara a la Escuela de Juilliard. Cuando llega a esa gran ciudad en 1934, lejos del yugo matriarcal comienza a tomar clases de escritura en la Universidad de Columbia y luego en la Universidad de New York. Para cubrir sus gastos llegó a trabajar de camarera y de paseadora de perros.

      En 1937 conoce a James Reeves McCullers, un joven melancólico con gusto por la escritura. Al cumplir veinte años Carson se casa con él. Se mudan a Charlotte, Carolina del Norte y mientras su esposo trabajaba ella dedicó su tiempo a la escritura del libro que la presentó en el ámbito literario del gótico sureño, reconocido como subgénero literario ambientado en los estados del Sur impactado por las ruinas que dejó la guerra civil y caracterizado por retratar la decadencia, la ruina moral también social, retratando la locura, la pobreza, el racismo y la violencia en escenarios deteriorados por medio de personajes afrodescendientes, sordos, mudos, de estaturas inusuales. McCullers  se ve afectada por el suicidio de su padre, ante el cual no pudo encontrar ninguna razón.

     A lo largo de su vida escribe cuatro novelas y una novela corta, además de numerosos cuentos. Su primera novela se publica en 1940 con el nombre de El corazón es un cazador solitario, la cual tuvo un éxito veloz, poniendo en escena a personajes desgarrados, discapacitados, anormales o desplazados, con problemas psicológicos o problemas de identidad sexual. Sobre este último aspecto su vida también se ve marcada por el cuestionamiento en torno a su sexualidad y la de su esposo, quien comienza a serle infiel con hombres.

     Es por ello que su enlace se considera un “matrimonio lavanda”, esto es una boda en apariencia heterosexual para mantener oculta su homosexualidad con el fin de mantener las apariencias de normalidad, tal como lo vivieron muchas estrellas del cine del siglo XX, entre los años veinte y cuarenta,  para continuar con sus jugosos contratos, pues ninguna productora de Hollywood aceptaba lo que fue llamada desviación moral.

     Carson se convierte en una figura intelectual queer y a su vez bisexual que mantuvo correspondencia con diversas mujeres, llegando incluso a proponerle una relación a la periodista y escritora Katherine Anne Porter, sin que llegase a concretarse algo, también mantuvo una frecuente correspondencia con la escritora y fotógrafa Annemarie Schwarzenbach, quien vivió atormentada y entre tratamientos psiquiátricos hasta que se  suicidó.

     En 1941 publica Reflejos de un ojo dorado; en 1946 Frankie y la boda, que más adelante se lleva al teatro gracias al apoyo e interés de su amigo Tennessee Williams.  Publicó La balada del café triste en 1951 sin perder la constante de personajes excéntricos mostrando su lastimada psicología; en 1961 la que fue su última novela Reloj sin manecillas, todas ellas mantenían vivo el contexto sociocultural del sur de Estados Unidos.

     Mientras tanto su vida personal y su salud no mejoró. en 1945, Reeves, su ex esposo vuelve de su participación en la Segunda Guerra Mundial, es condecorado, parecía que se alejaba la depresión, incluso Carson volvió a casarse con él, se instalan en París, la escritora es bien recibida por los intelectuales franceses, sin embargo, en ese periodo sufrió un accidente cerebrovascular, perdió la vista del ojo derecho y sufrió parálisis en la mitad de su cuerpo. Con la salud decayendo en 1948 intenta suicidarse.

     La salud de Reeves tampoco va bien, el alcohol, la depresión y el peso del fracasado lo lleva a proponerle un doble suicidio. Carson se niega y decide separarse de él nuevamente y vuelve a Estados Unidos, poco después, en 1953 Reeves, se suicidó en un hotel en París. Tras el suceso la salud y el estado emocional empeoraron. El bloqueo de escritura es descrito en sus palabras como: “Esos momentos aterradores en los que estaba ‘des-iluminada’ y temía no escribir nunca” ese miedo estuvo presente a lo largo de su vida, la primera vez que lo experimentó fue tras la muerte de su madre.

     Carson McCullers vivió sus últimos años en Nyack, Nueva York, con las secuelas de la fiebre reumática infantil que derivó en infartos y parálisis, el dolor no sólo era físico, se refugia en el alcohol sin poder alejarse de él. En 1962 se sometió a una mastectomía debido a un cáncer de mama que fue minando su frágil salud hasta que el 29 de septiembre de 1967 fallece a los 50 años como consecuencia de una hemorragia cerebral. Su aporte a la humanización de la narrativa estadounidense es valioso porque a través de su escritura expone la situación de un mundo en decadencia en donde: (McCullers: 2022, p.320) “Los mentirosos y desalmados se han unido, y los hombres que saben se encuentran aislados y sin defensa” y en esos difíciles años de racismo y discriminación levantó la voz (McCullers: 2022, p. 319): “No voy a decir lo que pensaba decir. En vez de ello hablaremos por última vez sobre el sur. El estrangulado Sur. El desperdiciado Sur. El esclavizado Sur”

 




 

Carson McCullers, El corazón es un corazón solitario, Seix Barral, México, 2022.

Jean Shapland, Mi autobiografía de Carson McCullers, Dos Bigotes, USA, 2022.


sábado, 17 de enero de 2026

Zlata Filipović

 



Sean estas palabras

 para los que viven una guerra,

para los que sufren una guerra.

.

 

Escritora y traductora con un enriquecido origen musulmán, bosnio-croata y serbio, nace el 3 de diciembre de 1980 en la antigua Yugoslavia, comienza a escribir un diario a los diez años durante la guerra en su país que terminó en la desintegración, dejando tras de sí una catástrofe humanitaria por cuestiones de religión y origen étnico. En este agitado 2026, en donde la guerra se disemina como mala semilla por diversos países del mundo les quiero presentar a esta admirable joven escritora y su llegada al mundo de las letras.

     Siendo una niña de diez años es testigo de una guerra civil que defiende de forma banal la cuestión étnica para brindar más derechos o negarlos de acuerdo al origen, la división provoca una lucha por el desconocimiento del otro, el diferente, el que no soy yo. Filipović con doce años se forma en las artes, toca el piano y escribe de forma dolorida para expresar de algún modo la lucha ruin que destroza la bella historia de Sarajevo.

     Los días en que narra un ataque con granadas en las calles cercanas al mercado, el acecho de los francotiradores, que crueles y caprichosos eligen las bajas para continuar una absurda rutina de extermino. La escritora pone a su diario el nombre de Mimmy, ese cuaderno que se volverá un hombro en el cual apoyarse en los momentos más difíciles y un compañero con el cual reír cuando era posible, además de un registro y evidencia de la guerra vista por los ojos de una niña, así como una vez lo hizo Ana Frank o Conxita Simarro entre otras.

      Como lo aclara el investigador Alain Girard (Alicia Alted Vidal: 2014; p.4) la mayoría de los diarios: “se identifican casi siempre en la adolescencia o en los primeros años de la juventud y también corresponde con el género pues la mayoría son mujeres, adolescentes o jóvenes”. La importancia del diario de adolescencia como documento histórico está muy reconocido pues da claras descripciones de los contextos, muchas veces violentos, que viven las escritoras, Zlata Filipović lo describe así: “Los diarios comunican una experiencia inmediata de los sucesos, antes de que los resortes de la visión retrospectiva a los trucos de la memoria puedan tergiversar o influir en el relato (…) Sin estar escritos con el fin de convertirse en documentos históricos, terminan siendo exactamente eso.”

      Filipović escribe en su diario el arduo camino para recibir la ayuda humanitaria que daba la ONU, en cuyas filas su papá esperaba hasta cuatro horas para la entrega, y como poco a poco el reinado de la guerra dejaba a su paso muerte y sufrimiento. A nivel internacional le apodaban “la Ana Frank de los Balcanes”, y ante eso le confesó a su diario el miedo que sentía de sólo pensar que podría tener el triste final de su colega con la cual la comparaban.

      Su voz es sensata al cuestionar (Zlata: 1992, p.174) “yo no sabía quién era serbio, quien era croata, quien era musulmán, hoy la política metió la nariz a toda nuestra historia. Marcó a los serbios con una “S” a los musulmanes con una “M” y a los croatas con una “C”. La política quiere separarnos y para escribir esas letras usó lo peor, el más negro de los lápices. El lápiz de la guerra, que sólo sabe escribir dos palabras: infelicidad y muerte”.

     Su diario se publicó por primera vez en una editorial de Sarajevo, la versión fue de 45 páginas y se presentó en el año de 1992, el año en que da inicio. Lo escribió hasta el 17 de octubre de 1993, ya para entonces la escasez y los bombardeos se intensificaban; con la ayuda de la editorial francesa que publicó su diario (Robert Laffont) y el apoyo de la ONU en diciembre de 1993 sale de Sarajevo junto con sus padres en dirección a Francia. La publicación de su libro y la difusión de su historia hicieron de él un éxito y pronto tuvo traducciones a decenas de idiomas.

     Para nuestra fortuna Zlata sigue viva, su temor a parecerse en todo a la escritora Ana Frank se disipo. Estuvo un año en Francia antes de asentarse en Irlanda, estudió Ciencias Humanas en la Universidad de Oxford y una maestría en Estudios de Paz Internacional  en el Trinity College de Dublín, también se ha convertido en una artista cinematográfica aparte de escritora y traductora, en todo lo que hace enseña la realidad humana y la dureza sinsentido que produce la guerra por las ansias de control y poder. Es esa mujer escritora que plasmó su dolor, las pérdidas, todas las carencias, documentando tanto la falta de luz, de gas, de agua, y de alimentos, como la salida de sus amigos, el deterioro social, la disolución de instituciones, la incertidumbre constante, sin embargo, además de expresar lo cruel que puede ser el hombre por medio de su afanosa voz haciendo visible la tragedia, también escribió sobre la unión y apoyo necesario de familiares y amigos, así como los pequeños momentos de gozo que brindan energía para sobrevivir en una guerra.



Referencias

Zlata Filipović, El diario de Zlata, Círculo de lectores, España, 1994

Alicia Alted Vigil, El diario de Conxita como documento histórico, “Diario de una niña en tiempos de guerra y exilio (1938-1944)”, Conxita Simarro, Concepción Simarro, Susana Sosenski, 2015.


miércoles, 31 de diciembre de 2025

Poetas suicidas: María Emilia Cornejo



María Emilia Cornejo Calderón fue una poeta y escritora peruana nacida el 15 de agosto de 1949, fue estudiante de la facultad de letras de la Universidad Nacional de San Marcos, su trabajo es considerado como pionero en la poesía erótica de su país. Se casó con Oswaldo Márquez, estudiante de ingeniería, sin embargo, se separaron a los pocos meses de su boda, luego, ella sufrió un aborto, lo cual desencadena la depresión que la invadió.

     Su breve paso por las letras marcó la ruta para escritoras que transgreden las imposiciones de un patriarcado, siendo por ello pionera del feminismo literario en Perú, abordando sexualidad y la libertad de la mujer, abordando temas sin temor a exponer lo que se siente. María Emilia Cornejo también es una de las impulsaras de la generación del 70 en su país, un movimiento artístico que se sintoniza con lo que sucede a nivel mundial, es decir, los movimientos estudiantiles que se manifiestan en contra del autoritarismo presente a nivel mundial. De esta generación se alzaron muchas voces sobresalientes como: Sonia Luz Carrillo, Mapy Kruger, Esther Castañeda, Águeda Castañeda, Gloria Mendoza Borda, Carmen Ollé, Dalmacia Ruiz Rosas, Rocío Silva-Santisteban, Patricia del Valle, Ana Bertha Vizcarra, Carolina Ocampo, entre otras voces que fueron capaces de exponer su sentir en torno a temas como la identidad, la libre expresión, la vida vista por los ojos del arte.

     Pero hacer un cambio no es algo sencillo, porque están presentes las imposiciones sociales, culturales y familiares que limitan y alejan al artista de su búsqueda, ese fue el caso de la poeta María Emilia, quien tenía una triple condición que la precede: Era mujer, era peruana, era poeta, cuyos versos se centraban en el tópico del cuerpo y la sexualidad que se despierta con el amor. Su poema llamado “Soy la muchacha mala de la historia” es una exposición de todos los tabúes de esa sociedad machista que ella percibe y asumía como establecidos.

“Soy la muchacha mala de la historia”

soy

la muchacha mala de la historia,

la que fornicó con tres hombres

y le sacó cuernos a su marido.

 

soy la mujer

que lo engañó cotidianamente

por un miserable plato de lentejas,

la que le quitó lentamente su ropaje de bondad

hasta convertirlo en una piedra

negra y estéril,

soy la mujer que lo castró

con infinitos gestos de ternura

y gemidos falsos en la cama.

 

soy

la muchacha mala de la historia.

 

Lo cierto es que fue una muchacha que transito entusiasmada por los talleres de escritura y por los pasillos de la Universidad de San Marcos, entusiasmada por mostrar a través de las palabras la asfixiante situación en la que viven las mujeres, pero sin tener claro para qué era necesario exponer el malestar de las mujeres, que se expone a través de sus sentimientos, por eso la errada decisión de salir de la ruta.

 

     Con apenas 22 años ya estaba casada, pero al poco tiempo se separa, para luego ensimismarse y escribir a paso constante algunos versos, aquí y allá. ella planificó lo que tenía en mente, consiguió somníferos con la misma receta en varias farmacias, esa tarde llegó a su casa, recibió a un amigo, tomaron unos tragos de ron y llegó el momento en el cual él retiró el amigo. Ella continúo tomando, esta vez fue combinando las pastillas con el alcohol. Ya agonizante, llamó a su ex esposo, él acude a su ayuda, pero ya no había mucho que hacer, tras ser llevada a un hospital por sus padres se determina su muerte la madrugada del 4 de septiembre de 1972.

     El hecho difundió su presencia, fue como su “aquí estoy”, después se comienza a publicar su trabajo gracias a los amigos ( José Rosas Ribeyro y Elqui Burgos) que fueron reuniendo y acomodando versos para que saliera a la luz su pensar, es por ello que su lugar en la literatura es reconocido como una parte de los cimientos sobre los que se construyó una defensa fundamental para dar inicio al activismo feminista que hacía falta en Perú.



Referencias

Poemas de María Emilia Cornejo, https://circulodepoesia.com/2016/01/poemas-de-maria-emilia-cornejo/

Evelyn Sotomayor, “La muchacha mala de la historia: El caso de María Emilia Cornejo, Revista de la Maestría en Literatura Hispanoamericana de la PUCP, Espinela, Pontificia Universidad Católica de Perú, 2013.

Rosina Valcárcel. “La generación del 70 la poesía y nosotras,  https://rosinavalcarcel.lamula.pe/2017/07/25/la-generacion-del-70-la-poesia-y-nosotras/rosvalcarcel/.  

“El mito de María Emilia Cornejo”, https://circulodepoesia.com/2012/05/el-mito-de-maria-emilia-cornejo/


Poetas suicidas: María Mercedes Carranza



Poeta y periodista nacida en Bogotá, Colombia el 24 de mayo de 1945. Hija del poeta y agregado cultural Eduardo Carranza, ella forja una carrera como periodista cultural, dirigió las páginas literarias “Vanguardia” y “Estravagario” de El Siglo de Bogotá y El Pueblo de Cali. Fue también jefe de redacción del semanario Nueva Frontera. Fundó y dirigió la Casa de Poesía Silva. Durante su infancia vive en Madrid, pero ya siendo adolescente vuelve a su Colombia para retomar su identidad, estudia filosofía y letras en la Universidad de los Andes de Bogotá, después de su preparación universitaria se desempeña como jefa de redacción en varias revistas, es entonces cuando conoce a Fernando Garavito, con quien más adelante se casa, ya juntos fundan una revista cultural. En 1972 publica su primer poemario llamado Vainas y otros poemas (1968-1972) y comienza su trayectoria como poeta, a partir de 1986 dirige la Casa de Poesía Silva. A pesar de todo ello la voz de sus poemas eran dolientes, mostrando incertidumbre, como en el siguiente poema.

“Tengo miedo”

Miradme: en mi habita el miedo.

Tras estos ojos serenos, en este cuerpo que ama: el miedo.

El miedo al amanecer porque inevitable el sol saldrá y he

de verlo,

cuando atardece porque puede no salir mañana.

Vigilo los ruidos misteriosos de esta casa que se derrumba,

ya los fantasmas, las sombras me cercan y tengo miedo.

Procuro dormir con la luz encendida

y me hago como puedo a lanzas, corazas, ilusiones.

Pero basta quizás solo una mancha en el mantel

para que de nuevo se adueñe de mí el espanto.

Nada me calma ni sosiega:

ni esta palabra inútil, ni esta pasión de amor,

ni el espejo donde se ve ya mi rostro muerto.

Oídme bien, lo digo a gritos: tengo miedo.

     Un suceso que marca su vida, el 02 de septiembre de 2001 es el secuestro de su hermano Ramiro Carranza, quien había sido funcionario público, por la extinta guerrilla de las FARC-EP (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ejercito del Pueblo) dicha organización pedía doscientos millones de pesos colombianos. Este hecho fue determinante para que ella, los dos años siguientes en los cuales se trató de negociar la entrega de su hermano están llenos de angustia y violencia en el país, tal vez todo ello hizo que el 11 de julio de 2003 tomara una sobredosis de antidepresivos que la llevaron a la muerte. Sus versos entrelazaron sufrimiento y búsqueda de sentido, así se expresa en este poema:

“El oficio de vivir”

He aquí que llego a la vejez

y nadie ni nada

me ha podido decir

para qué sirvo.

Sume usted

oficios, vocaciones, misiones y predestinaciones:

la cosa no es conmigo.

No es que me aburra,

es que no sirvo para nada.

Ensayo profesiones,

que van desde cocinera, madre y poeta

hasta contabilista de estrellas.

De repente quisiera ser cebolla

para olvidar obligaciones

o árbol para cumplir con todas ellas.

Sin embargo, lo más fácil

es que confiese la verdad.

Sirvo para oficios desuetos:

Espíritu Santo, dama de compañía, Estatua

de la Libertad, Arcipreste de Hita.

No sirvo para nada.


Referencias

María Mercedes Carranza, Antología, https://www.uexternado.edu.co/wp-content/uploads/2017/01/6-antologia-MariaMercedesCarranza.pdf.

https://circulodepoesia.com/2014/12/poesia-colombiana-maria-mercedes-carranza-2/

 


Autoras del gótico sureño: Zora Neale Hurston

Escritora y antropóloga norteamericana nacida el 7 de enero de 1891 en Notasulga, Alabama, hija de padre predicador y madre costurera transf...