miércoles, 31 de diciembre de 2025

Poetas suicidas: Amelia Rosselli

 


Poeta de raíces italianas nacida en París el 28 de marzo de 1930, durante el exilio de sus padres que salieron huyendo de la represión que el fascismo ejercía en su país, y aún fuera seguía su persecución debido a que formaba parte de un grupo anti fascista, así que fue en 1940, estando en París cuando su padre y su tío son emboscados y asesinados por seguidores de Mussolini. El acontecimiento hace que ella y su madre pasen largas temporadas refugiándose en diversos países, entre ellos Suiza, Inglaterra, Estados Unidos. En esos años Amelia estudia literatura, filosofía, música y pronto reconoció que su verdadera pasión era la etnomusicología. Toda su formación y su experiencia de vida la llevaron a ser una mujer sobresaliente pero también atormentada, neurótica y dolida.

     Su madre muere cuando ella cumple 16 años, así que se queda al cuidado de su abuela. En 1948, con 18 años Amelia llega a Italia, el lugar que estaba más cercano a su corazón por la historia familiar y la lucha de sus padres. Enseguida comienza a trabajar como traductora en diversas editoriales y retoma sus estudios literarios y filosóficos. En 1964 publica su primer libro de poesía, sobre el cual Pier Paolo Pasolini se encargó de escribir el prólogo y en él comenta que su obra: “hace referencia a los grandes temas de la neurosis y el misterio”. Su trabajo tenía como temas principales la muerte, la figura masculina y la memoria historia que le agobiaba y ensordecía su capacidad de estar en esta vida.

     Sus problemas nerviosos son cada vez más visibles, en un primer acercamiento se le diagnostica esquizofrenia, a lo largo de su vida recibió diversos tratamientos en clínicas psiquiátricas y para su mejora se le han aplicado terapias de electroshock, terapia del sueño, shock de insulina. Al cumplir treinta años sus crisis se agudizan, las ultimas recomendaciones para su mejora la guían hacia el psicoanálisis. Uno de sus poemas más sensibles se llama: 

“Hay como un dolor en la habitación”

Hay como un dolor en la habitación.

Hay como un dolor en la habitación, está

superado en parte: pero vence el peso

de los objetos, su significación de peso

y pérdida.

Hay como un rojo en el árbol, que se vuelca

sobre lo verde: y la significación

es de dolor y pérdida. El sol

penetra a chorros en la estancia:

las moscas danzan, el verano

es de una belleza atroz. Hay como un dolor

en la habitación: los pocos elefantes

deambulan allí, obtusos.

     Más adelante hace trabajo como crítica literaria, publicándose en los principales periódicos del país. En 1981 presenta su poema “Impromptu” formado por más de trecientos versos en el cual los temas más destacados son: la identidad fragmentada, la memoria, la pérdida temprana de esa figura tan importante que representó su padre y esto lo expresa en tres idiomas. Su trabajo empieza a relacionar con el relato neurótico caracterizado por una sintaxis que rompe con el trabajo tradicional dejando que el dolor y la neurosis hable, este estilo es mucho más frecuente después de la Segunda Guerra Mundial, como consecuencia del contexto y que empieza a ser estudiado.

     Los últimos años de Amelia Rosselli estuvieron marcados por una profunda depresión y un sentimiento de desarraigo, marcado por el constante exilio que vivió a lo largo de su vida, aunque su hogar se ubicó en Roma, todo aquello la lleva al suicidio que comete al arrojarse desde la ventana de su apartamento ubicado en el quinto piso el 11 de febrero de 1996 a los 65 años de edad, donde había vivido las últimas dos décadas de su vida. A pesar de ser una figura fundamental de la poesía italiana, siempre se sintió como exiliada, cuestionando su identidad y pertenencia a esa tierra, viviendo una etapa final de gran sufrimiento personal y existencial.




Referencias

Diez poemas de Amelia Rosselli, https://poetryalquimia.org/2022/03/28/6-poemas-de-amelia-rosselli/

Francisco Salaris Banegas, “Neurosis y defensa de la palabra en “Storia di una malattia” de Amelia Rosselli” Zibaldone. Estudios Italianos. Vol. VIII, Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, 2020.   

Poetas suicidas: Sara Teasdale

 



Sara Trevor Teasdale es una poetisa norteamericana nacida en St. Louis Missouri el 8 de agosto de 1884 dentro de una familia de amplios recursos, sin embargo, desde niña su salud fue frágil, por lo cual siempre fue una sobreprotegida. Estudió en el colegio femenino y desde pequeña comienza a escribir tanto poesía como prosa. A los 21 años es internada en un sanatorio, en el cual pasa cinco meses, después de este periodo de sanación decide casarse con uno de sus pretendientes y se muda a New York, sin embargo, su marido, un empresario destacado, viaja mucho y ella pasa largas temporadas sola, tras varios años así, decide divorciarse y retomar la escritura.

     Su obra esta enmarcada en el modernismo, la primera publicación fue "Sonetos a Duse y otros poemas" en 1907, seguido de la antología llamada "Helena de Troya y otros poemas" en 1911, luego en 1915 publicó "Ríos hasta el mar"; "Canciones de amor" en 1917 ese trabajo que logró a base de tiento y su notoria musicalidad logran el reconocimiento de su trabajo y se le otorga el premio Pulitzer de poesía en 1918.

     Una de sus más conocidas poesías forma parte de la antología "Llama y sombra", libro publicado en 1920, se sabe que lo escribió en 1918, horrorizada por la Primera Guerra Mundial, y tiene por nombre:

 “Vendrán lluvias suaves”

Vendrán lluvias suaves y olor a tierra mojada,

Y golondrinas rolando con su chispeante sonido;

 

Y ranas en los estanques cantando en la noche,

Y ciruelos silvestres de trémula blancura.

 

Los petirrojos vestirán su plumoso fuego

Silbando sus caprichos sobre el cercado;

 

Y nadie sabrá de la guerra, a nadie

Preocupará cuando al fin haya acabado.

 

A nadie le importaría, ni al pájaro ni al árbol,

Si toda la humanidad pereciera;

 

Y la propia Primavera, cuando despertara al alba,

Apenas se daría cuenta de nuestra partida.

 

     En él describe un escenario postapocalíptico en el que ya no existe el ser humano, en el que la gracia de la naturaleza tan sólo existe, sin el depredador que ignora su belleza. Este poema fue inspiración para el cuento de Ray Bradbury que lleva el mismo nombre del poema publicado en 1950, es el contexto de la literatura de ciencia ficción que Bradbury plantea el poema en un sentido post apocalíptico. En 1926 publica “Lo oscuro de la luna"; en 1930 presenta el libro "Estrellas esta noche, versos viejos y nuevos para niños y niñas" y en 1933 "Extraña victoria".

     Pero el éxito no la consuela, su necesidad de escribir no le gana a la ansiedad y depresión que se suma a esa débil salud, que además la atormenta. Su hermano sufre un derrame cerebral que lo limita en movilidad y lo limita a una silla de ruedas, este hecho le obsesiona, comienza a considerar que ese podría ser su fin, pero estando sola no sobreviviría, todos esos pensamientos le atormentaron y ante nuevos malestares de salud decide quitarse la vida ingiriendo barbitúricos un 29 de enero de 1933, a los 48 años.


      Referencias

"Traducción de poemas de Sara Teasdale por Gloria Ramos", https://revistaliterariamonolito.com/traduccion-de-poemas-de-sara-teasdale-por-gloria-ramos/

"Poemas de Sara Teasdale" https://camposdeplumas.com/2022/05/25/vendra-suave-la-llovizna-poemas-traducidos/




martes, 30 de diciembre de 2025

Poetas suicidas: Florbela Espanca

 



Flor Bela Lobo fue poeta y pionera de la literatura feminista en Portugal nacida el 8 de diciembre de 1894 en Vila Vicosa; hija de una relación extramarital entre Antonia de Conceição Lobo y del fotógrafo João María Espanca (pionero de la cinematografía portuguesa). Al morir Antonia, su madre, ella y su hermano fueron a vivir a casa de su padre y María Espanca, la esposa de éste. ellos se hicieron cargo de su crianza y educación, aunque es hasta que ella cumple los 18 años que la reconoce ante la ley y le da su apellido, entonces su nombre cambia a Flor Bela de Alma da Conceição Espanca. Fue de las pocas niñas en asistir al colegio en la ciudad de Évora y de las primeras en estudiar en el Liceo Masculino André de Gouveia.

   Una vez que termina el liceo se casa con Alberto Moutinho; su formación le permite ejercer como profesora de francés e inglés en la escuela que funda su esposo en el pueblo de Redondo, también comienza ha realizar traducciones, que más tarde se publican en diversos medios literarios y periodísticos. En busca de algo más en la vida deja a su marido, y se muda a Lisboa, con el apoyo de su padre, ese mismo año se convirtió en una de las primeras mujeres en estudiar en la Universidad de Lisboa, matriculándose en Derecho, pero esta área del conocimiento no era la que ella quería, comienza a escribir y publicar en diversos medios, como en Noticias de Évora, en 1917, es entonces que realiza un curso de Letras, lo cual le permite ir encontrando su voz poética, a pesar de las complicaciones culturales de la época, pues:

El contexto social de la época revela un país que, si bien comenzaba a respirar las bondades de la modernidad en el nuevo mundo, todavía se estaba luchando contra una moral cristiana, marcada por los prejuicios, además la dictadura mantenía una fuerte censura, que se atrevía a prohibir libros por “ofender la moral cristiana o que perturben los valores políticos o filosóficos del régimen”. 

     Su escritura mantiene con vida de la poesía tradicional por medio del soneto, con el cual logra de manera magistral expresar su visión de la vida, sus diferentes exploraciones temáticas son: el amor, el erotismo, la saudade, que podemos traducir como soledad existencial, cada uno de ellos son expuestos en su trabajo literario, en donde profundiza en aspectos de la identidad femenina, determinada por el hombre, así como del lugar de la mujer en una sociedad dominada por ellos. Se le considera pionera en temas de feminismo, ya que hablamos de una sociedad en la cual una mujer no podía ejercer su libertad, y ella probó de diversas formas que la búsqueda era determinante para ir dejando atrás la depresión, la nostalgia y la profunda tristeza que la lleva a caminos sin retorno. En el siguiente soneto llamado “Yo” se revela una constante incertidumbre en un mundo creciente y sin lugar para la sensibilidad de Florbela.

Yo

Yo soy la que en el mundo anda perdida,

Yo soy quien en la vida no halla el norte,

Soy la hermana del sueño y de esa suerte

Soy la crucificada … dolorida…

 

¡Sombra, tenue niebla, desvanecida

Que del destino amargo, triste y fuerte

Empuja brutalmente hacia la muerte!

Alma de luto siempre incomprendida…

 

Soy aquella que pasa y nadie ve,

A la que llaman triste y no lo soy,

Soy la que llora sin saber por qué.

 

¡Soy tal vez la visión que alguien soñó

Alguien mirando el mundo para verse

Y que nunca en la vida se encontró!

    

         Debido a la construcción femenina que hace en su poesía, su obra no es bien recibida, pues el contexto social no permitía que la mujer rompiera con las normas sociales, sin importar las opiniones, Florbela Espanca dedicó su corta vida a la escritura y al amor, se casa en tres ocasiones y nunca permitió que se limitara su actividad creativa, sin embargo, el mundo estaba cambiando, y ella no terminaba de sentirse arraigada a nada, su vínculo más importante fue con Apeles, su hermano, pero la tragedia ya se asomaba, ese año Apeles muere en un accidente de aviación y con esa partida se acaba el interés de la poeta por seguir, aquejada por una fuerte y extensa depresión, además de problemas pulmonares, se quita la vida el 8 de diciembre de 1930 en Matosinhos, Portugal a la edad de 36 años.


Referencias

Florbela Espanca, Sonetos completos, http://luso-livros.net/.

Clêuma de Carvalho Magalhães, “Florbela Espanca e as escritoras de sua época” Revista Trem de Letras de la UNIFAL-MG, Brasil, 2016.


martes, 25 de noviembre de 2025

Poetas suicidas: Marina Tsvietáieva

 



Poeta nacida en Moscú el 26 de septiembre de 1892 con el nombre de Marina Ivánovna Tsvetáyeva. Su padre fue profesor universitario y fundador del Museo de Bellas Artes, (actualmente es el Museo Pushkin) y su madre, era concertista de piano, quien fallece de tuberculosis cuando Marina tenía 14 años. La historia de dicha poeta es una prueba de que en muchos de los actos suicidas influye el momento histórico y la falta de oportunidades para seguir. Las circunstancias sociales a las que nos vemos expuestos determinan nuestros actos, la decisión ante la presión del contexto dependerá de cada persona, lo importante de reconocer en la historia de Marina Tsvietáieva es lo sufrido por la descalificación violenta que atentó con sus derechos más básicos, como ella, otros escritores se vieron violentados por pensar diferente.

     Nace en una familia de clase media alta, su padre, un intelectual y su mamá una artista la mantuvieron en relación con la cúpula política del momento. Con el tiempo, caído ya el velo de la censura comunista Tsvetáyeva se ganó un lugar junto a los grandes escritores rusos, entre ellos Borís Pasternak y Anna Ajmátova, pero su vida se fue transformando en una pesadilla que el Estado le hizo vivir. A los 10 años, por decisión de su madre, Marina fue enviada al extranjero a realizar estudios de música, pero ella sólo se interesaba en la armonía, que producen las palabras en la poesía. Sus primeros años pasan entre la música y el museo, donde aprendió a amar a Pushkin, Goethe, Hölderlin, Reine, Rimbaud y Baudelaire. En este periodo viaja a Suiza, Alemania y Francia, país en donde, finalmente logra estudiar letras en la Sorbona de París.

     En 1910, a los 18 años publicó Álbum vespertino; en 1912 aparece su libro Linterna Mágica, ese mismo año se casó con Sergei Efron, tuvieron dos hijas y más tarde un hijo. Su esposo se unió al Ejército Blanco de la revolución y por un breve tiempo se separó de él, al poco tiempo va a buscarlo y se integra al trabajo del nuevo gobierno revolucionario al obtener un puesto administrativo, en el que se valora su manejo de varios idiomas, incluyendo el georgiano, pero pronto lo dejó, volviendo a las letras.

     La pobreza que vivió en ese momento era tan extrema, se le negaban rentas y trabajo por el recelo oficial hacia ella y su trabajo, la censura y el castigo por pensar distinto eran cada vez más frecuentes, así que por falta de dinero y alimento lleva a sus hijas al orfanatorio donde por lo menos podían recibir comida, luego de un tiempo vuelve por Ariadna, y deja a Irina, quien fallece a los tres años por las terribles condiciones del lugar, por el abandono, por la falta de amor, dicho suceso marcó la vida de Tsvietáieva. Después de la revolución rusa se exilia en Berlín, en esos años tiene cierta estabilidad, pues su esposo consiguió un empleo y ella publicaba de forma regular. Amaba la poesía, pero la prosa generaba trabajo, así que estuvo ocupado en escribir y traducir en esos años.

     Luego de la guerra civil en la Unión Soviética, inicia su segundo exilio, está vez en París donde pasó catorce años, deprimida, lamentando su lejanía y excluida de los grupos de escritores rusos en el exilio. En 1937 su marido y su hija Ariadna regresan a la URSS, la escritora va detrás de ellos dos años después, para entonces su marido y su hija estaban arrestados, acusados de contraespionaje, él fue fusilado en 1941 y Ariadna, así como Anastasia la hermana de Marina, fueron llevadas a uno de los gulags del gobierno estalinista. Ariadna pasa quince años encarcelada, siendo liberada en 1955.

     Lo que sigue en la vida de la poeta es una caída dolorosa y lenta, sin redes de apoyo para mantenerse en pie, sus escritos finales apuntan al hecho de la incapacidad para solucionar lo que estaba ocurriendo en su vida, mismos que la llevan directo a un sin retorno ya presente en sus poemas.

aúlla como un perro gritando

más furioso, más largo: qué

pesadilla extraña es la vida

al borde de la muerte

     Los últimos años ya no escribió, hizo algunas traducciones para resolver la situación económica, sin embargo, ella y su hijo fueron arrestados y trasladados al río Kama, junto con otros escritores, ya que las asociaciones de escritores no la apoyaban por la acusación que pesaba sobre su esposo, intentando una vez más integrarse al nuevo régimen, se ofreció a trabajar como lavaplatos en el comedor del Fondo Literario, sin embargo los sucesos no mejoraron y el 31 de agosto de 1941 se ahorca en la casa de Alábuga, un poblado en la república de Tartaristán donde vivió hasta el final. Tenía 41años cuando decide partir.

    Dejó tres notas suicidas, para los evacuadores, la cual se perdió, a Aseev, un colega poeta y traductor con el que compartía un círculo literario y a quien le pide que se haga cargo de su hijo Gueorgui, a quien el deja la tercera nota pidiéndole perdón: “Estoy gravemente enferma, esta ya no soy yo […] Estaba en un callejón sin salida” (p.10).

     ¿Será posible que una de las razones de la partida sea el contexto y la presión social? Es posible, el destino muchas veces está determinado por la época en que se vive, factores como la persecución, la pobreza, el aislamiento y rechazo, así como la responsabilidad de cuidar de su hijo sin tener las posibilidades para hacerlo, fueron motivos suficientes para pensar en poner fin a su vida; en el último retrato de ella se puede ver la pena y el dolor que le agobian, la vida la rompió y no pudo reconstruirse. Ariadna Efron al salir del encarcelamiento se dedicó a la traducción y editó para su publicación las obras de su mamá, también escribe un libro autobiográfico llamado Marina Tsvietáieva, mi madre.     



Referencias

Hijano Pérez, Ángeles, (2023) “Marina Tsvietáieva, una poeta en tiempos de revolución”, Universidad Autónoma de Madrid, XVI Congreso de la Asociación de Historia Contemporánea. La Rioja, p. 10.

Tsvietáieva, Marina (1999) Un espíritu prisionero. Barcelona: Galaxia de Gutenberg, p. 312.


jueves, 23 de octubre de 2025

Poetas suicidas: Anne Sexton

 


Poetisa estadounidense nacida el 9 de noviembre de 1928, sin una formación universitaria su trabajo es de una calidad lírica y retórica indiscutible, formo parte de una familia privilegiada, donde el glamour, las extensas vacaciones en propiedades familiares, la fiesta y con ella la bebida ilimitada, casi siempre relacionada con las peleas en casa, los excesos de la madre lejana y fría, su vida aunque rodeada de comodidades y acceso a la educación estuvo sometida al torbellino inestable de unos padres alcohólicos y una forma de violencia psicológica ejercida por el padre que en momentos de embriaguez la insultaba por su aspecto, sumándose a la problemática los trastornos mentales de su madre.

     En ese plástico mundo crece de forma rebelde y en la adolescencia trata de evitar cualquier tipo de molde que la sociedad le tuviera reservado, en la escuela destaca en todos los ámbitos, así que va del lado contrario, deja la escuela, se fuga con el novio en 1948, y en poco tiempo se convierte en mujer casada. En 1953 nace Linda, su primera hija y en 1955 nace Joyce, ambas niñas crecen más al cuidado de la abuela paterna cuando no se encontraba su papá, pues todo el tiempo trabajaba y viajaba por temas laborales, sumando infidelidades a una relación en donde ya se daban las primeras muestras de violencia. La escritora comienza a presentar etapas depresivas muy frecuentes, pronto requiere tratamiento psiquiátrico, y comienzan sus intentos de suicidio.

     En 1956 es internada por varias semanas después de una sobredosis de barbitúricos, es después de ese periodo que comienza a expresar ante sus amigos y psiquiatra su conflicto por realizar sus funciones como madre, nunca vio a sus hijas como prioridad, al contrario, puso en primer lugar su vida, sobre todo cuando empieza a escribir.

     En enero de 1957, en una plática con su psiquiatra comenta su interés por la poesía, él la anima a escribir, ese año también tuvo un intento de suicidio, una vez que se recuperó una vecina la acompañó a inscribirse en un taller de poesía impartido en un Centro de Educación para Adultos. En el estuvo por dos años y supo que la poesía le daba un segundo aliento y vitalidad. En 1958, cuando tenía treinta años, publica su primer poema en una revista. Su poesía aborda asuntos de la vida, por eso se conoce como poesía confesional.

     Su reconocimiento como poeta iba en ascenso, en 1959 más de treinta revistas publicaban sus poemas, asistía a cursos, conferencias, congresos, en uno de ellos coincide con Sylvia Plath y así comienza una larga amistad que fue como un vaso de agua fresca en su turbulenta vida marital en donde no faltaron los golpes y maltratos, esa vida en donde el alcohol ya era una presencia habitual y la sombra de la enfermedad mental que le mantenía constantemente en las instituciones mentales se hacía cada vez más presente.

     En 1960, publica su primer libro Al manicomio y casi de vuelta dejando en evidencia parte de lo que le sucede, abordando temas que resultaban un tabú, como lo dice su amiga Maxine Kumin: “Hablaba abiertamente de menstruación, aborto, masturbación, incesto, adulterio y drogadicción en una época en la que el sentido del decoro no autorizaba a utilizar estos temas como materia poética” sus libros son una guía de su vida, pensamiento y de temas que le inquietaban; el segundo libro All my pretty ones se publica en 1962, luego en 1963 viene la noticia del suicidio de su amiga Sylvia Plath, a la que le dedica un poema que dice:

y desde entonces esperó

bajo nuestro corazón, nuestro armario,

y ahora veo que lo almacenamos

año tras año, viejos suicidios,

y conozco la noticia de tu muerte,

un sabor terrible, como a sal.

(Y yo,

yo también.

Y ahora, Sylvia,

tú otra vez

con la muerte otra vez

      Pero Anne Sexton no se encuentra bien, está entre la embriaguez y la locura, y de forma obsesiva escribe, en 1966 publica su libro Vive o muere, ese mismo año sufre una caída de la escalera que le fractura la cadera, lesión que le deja una ligera cojera, y el consumo de medicamentos y alcohol se incrementan. Gana el premio Pulitzer en 1967 por el libro de poesía publicado un año antes, sin embargo, en su entorno nada cambia ni mejora.

     En 1973 para unos días internada, su condición cada vez se deteriora más, al salir de la rehabilitación decide divorciarse y cuando sale de su vida Kayo Sexton todo se viene abajo. La escritora intentó en nueve ocasiones quitarse la vida, en el penúltimo intento le aseguró a la enfermera: “La próxima vez no tendrás oportunidad de salvarme” y así fue, el 4 de octubre de 1974 Anne Sexton desayunó con su amiga Maxine Kumin, luego se dirigió a su casa, llamó para posponer una cita, tomo un vaso de vodka y otro y otro más, se quitó sus anillos, todo con calma, no había prisa, en ese momento el tiempo se convirtió en su esclavo y lo usaría justo para lo que ella quisiera, así que fue en busca del viejo abrigo de su madre, luego directo a la cochera, subió a su auto, activó el radio, puso el vehículo en marcha y espero el largo sueño, el monóxido de carbono cumplió con su objetivo cuando ella tenía 45 años. Posterior a su muerte se publicaron cuatro libros más de su poesía, la misma que anunciaba y exponía su persistente decisión.  

Esperando morir

Ahora que lo preguntas, no recuerdo muchos días.

Camino metida en un sobre sin sellos postales para este viaje.

Es así, que como una lujuria innombrable, soy devuelta.

 

Aun entonces, no tengo nada contra la vida.

Conozco bien los brotes de hierba que mencionas

Y los muebles de casa que pusiste bajo el sol.

 

Pero los suicidas tienen un lenguaje especial.

Así como los carpinteros quieren saber cuáles herramientas.

Ellos nunca preguntan para que construir

 

Dos veces simplemente me declaré a mí misma

Haber poseído al enemigo, haber devorado al enemigo,

Tomado sus artificios, su magia.

 

De esta forma, profunda, meditada

Tibia como agua o aceite

Me he quedado babeando por el agujero de la boca.

 

No pienso en mi cuerpo como si fuera un bordado.

Incluso la córnea y los residuos de orina se fueron.

Los suicidas están listos para traicionar al cuerpo.

 

Aun siendo abortos, no siempre mueren,

Pero deslumbrados, no pueden olvidar la dulce droga.

A la cual desde niños les gustaba mirar y sonreír.

 

¡introducir toda esa vida bajo tu lengua!

Eso, por sí mismo, se convierte en pasión.

La muerte es una osamenta triste; amoratada, tú lo dijiste,

 

Y ahora ella espera por mí año tras año,

Para deshacer delicadamente un viejo deseo.

Para vaciar mi aliento de esta mala prisión.

Haciendo un balance, los suicidas.



Referencias

Juan Ariel Gómez, (2004), “Anne Sexton: hachazos a un mar helado”, Cuadernos de literatura, No. 4.

Nelson Rivera, (2024), "Anne Sexton: Psique en llamas", Papel literario, http://www.elnacional.com/papel-literario/.  

Anne Sexton, Esperando morir, https://algundiaenalgunaparte.com/2018/10/04/esperando-morir-anne-sexton/

Anne Sexton, “La muerte de Sylvia”, https://allpoetry.com/Sylvia's-Death


Poetas suicidas: María Emilia Cornejo

María Emilia Cornejo Calderón fue una poeta y escritora peruana nacida el 15 de agosto de 1949, fue estudiante de la facultad de letras de...