lunes, 16 de febrero de 2026

AUTORAS DEL GÓTICO SUREÑO: Carson McCullers

 




Novelista nacida con el nombre de Lula Carson Smith en Columbus, Georgia, el 19 de febrero de 1917, hija de un joyero y una mujer irlandesa de fuerte carácter, su infancia estuvo marcada por su frágil salud debido a de una fiebre reumática, así como la fuerte influencia de su madre, siempre dominante y ambiciosa que rige la educación de sus hijos, determinando para Carson una formación en música con el deseo de verla consagrada como concertista, para lograrlo la envía a New York con tan sólo diecisiete años para que ingresara a la Escuela de Juilliard. Cuando llega a esa gran ciudad en 1934, lejos del yugo matriarcal comienza a tomar clases de escritura en la Universidad de Columbia y luego en la Universidad de New York. Para cubrir sus gastos llegó a trabajar de camarera y de paseadora de perros.

      En 1937 conoce a James Reeves McCullers, un joven melancólico con gusto por la escritura. Al cumplir veinte años Carson se casa con él. Se mudan a Charlotte, Carolina del Norte y mientras su esposo trabajaba ella dedicó su tiempo a la escritura del libro que la presentó en el ámbito literario del gótico sureño, reconocido como subgénero literario ambientado en los estados del Sur impactado por las ruinas que dejó la guerra civil y caracterizado por retratar la decadencia, la ruina moral también social, retratando la locura, la pobreza, el racismo y la violencia en escenarios deteriorados por medio de personajes afrodescendientes, sordos, mudos, de estaturas inusuales. McCullers  se ve afectada por el suicidio de su padre, ante el cual no pudo encontrar ninguna razón.

     A lo largo de su vida escribe cuatro novelas y una novela corta, además de numerosos cuentos. Su primera novela se publica en 1940 con el nombre de El corazón es un cazador solitario, la cual tuvo un éxito veloz, poniendo en escena a personajes desgarrados, discapacitados, anormales o desplazados, con problemas psicológicos o problemas de identidad sexual. Sobre este último aspecto su vida también se ve marcada por el cuestionamiento en torno a su sexualidad y la de su esposo, quien comienza a serle infiel con hombres.

     Es por ello que su enlace se considera un “matrimonio lavanda”, esto es una boda en apariencia heterosexual para mantener oculta su homosexualidad con el fin de mantener las apariencias de normalidad, tal como lo vivieron muchas estrellas del cine del siglo XX, entre los años veinte y cuarenta,  para continuar con sus jugosos contratos, pues ninguna productora de Hollywood aceptaba lo que fue llamada desviación moral.

     Carson se convierte en una figura intelectual queer y a su vez bisexual que mantuvo correspondencia con diversas mujeres, llegando incluso a proponerle una relación a la periodista y escritora Katherine Anne Porter, sin que llegase a concretarse algo, también mantuvo una frecuente correspondencia con la escritora y fotógrafa Annemarie Schwarzenbach, quien vivió atormentada y entre tratamientos psiquiátricos hasta que se  suicidó.

     En 1941 publica Reflejos de un ojo dorado; en 1946 Frankie y la boda, que más adelante se lleva al teatro gracias al apoyo e interés de su amigo Tennessee Williams.  Publicó La balada del café triste en 1951 sin perder la constante de personajes excéntricos mostrando su lastimada psicología; en 1961 la que fue su última novela Reloj sin manecillas, todas ellas mantenían vivo el contexto sociocultural del sur de Estados Unidos.

     Mientras tanto su vida personal y su salud no mejoró. en 1945, Reeves, su ex esposo vuelve de su participación en la Segunda Guerra Mundial, es condecorado, parecía que se alejaba la depresión, incluso Carson volvió a casarse con él, se instalan en París, la escritora es bien recibida por los intelectuales franceses, sin embargo, en ese periodo sufrió un accidente cerebrovascular, perdió la vista del ojo derecho y sufrió parálisis en la mitad de su cuerpo. Con la salud decayendo en 1948 intenta suicidarse.

     La salud de Reeves tampoco va bien, el alcohol, la depresión y el peso del fracasado lo lleva a proponerle un doble suicidio. Carson se niega y decide separarse de él nuevamente y vuelve a Estados Unidos, poco después, en 1953 Reeves, se suicidó en un hotel en París. Tras el suceso la salud y el estado emocional empeoraron. El bloqueo de escritura es descrito en sus palabras como: “Esos momentos aterradores en los que estaba ‘des-iluminada’ y temía no escribir nunca” ese miedo estuvo presente a lo largo de su vida, la primera vez que lo experimentó fue tras la muerte de su madre.

     Carson McCullers vivió sus últimos años en Nyack, Nueva York, con las secuelas de la fiebre reumática infantil que derivó en infartos y parálisis, el dolor no sólo era físico, se refugia en el alcohol sin poder alejarse de él. En 1962 se sometió a una mastectomía debido a un cáncer de mama que fue minando su frágil salud hasta que el 29 de septiembre de 1967 fallece a los 50 años como consecuencia de una hemorragia cerebral. Su aporte a la humanización de la narrativa estadounidense es valioso porque a través de su escritura expone la situación de un mundo en decadencia en donde: (McCullers: 2022, p.320) “Los mentirosos y desalmados se han unido, y los hombres que saben se encuentran aislados y sin defensa” y en esos difíciles años de racismo y discriminación levantó la voz (McCullers: 2022, p. 319): “No voy a decir lo que pensaba decir. En vez de ello hablaremos por última vez sobre el sur. El estrangulado Sur. El desperdiciado Sur. El esclavizado Sur”

 




 

Carson McCullers, El corazón es un corazón solitario, Seix Barral, México, 2022.

Jean Shapland, Mi autobiografía de Carson McCullers, Dos Bigotes, USA, 2022.


sábado, 17 de enero de 2026

Zlata Filipović

 



Sean estas palabras

 para los que viven una guerra,

para los que sufren una guerra.

.

 

Escritora y traductora con un enriquecido origen musulmán, bosnio-croata y serbio, nace el 3 de diciembre de 1980 en la antigua Yugoslavia, comienza a escribir un diario a los diez años durante la guerra en su país que terminó en la desintegración, dejando tras de sí una catástrofe humanitaria por cuestiones de religión y origen étnico. En este agitado 2026, en donde la guerra se disemina como mala semilla por diversos países del mundo les quiero presentar a esta admirable joven escritora y su llegada al mundo de las letras.

     Siendo una niña de diez años es testigo de una guerra civil que defiende de forma banal la cuestión étnica para brindar más derechos o negarlos de acuerdo al origen, la división provoca una lucha por el desconocimiento del otro, el diferente, el que no soy yo. Filipović con doce años se forma en las artes, toca el piano y escribe de forma dolorida para expresar de algún modo la lucha ruin que destroza la bella historia de Sarajevo.

     Los días en que narra un ataque con granadas en las calles cercanas al mercado, el acecho de los francotiradores, que crueles y caprichosos eligen las bajas para continuar una absurda rutina de extermino. La escritora pone a su diario el nombre de Mimmy, ese cuaderno que se volverá un hombro en el cual apoyarse en los momentos más difíciles y un compañero con el cual reír cuando era posible, además de un registro y evidencia de la guerra vista por los ojos de una niña, así como una vez lo hizo Ana Frank o Conxita Simarro entre otras.

      Como lo aclara el investigador Alain Girard (Alicia Alted Vidal: 2014; p.4) la mayoría de los diarios: “se identifican casi siempre en la adolescencia o en los primeros años de la juventud y también corresponde con el género pues la mayoría son mujeres, adolescentes o jóvenes”. La importancia del diario de adolescencia como documento histórico está muy reconocido pues da claras descripciones de los contextos, muchas veces violentos, que viven las escritoras, Zlata Filipović lo describe así: “Los diarios comunican una experiencia inmediata de los sucesos, antes de que los resortes de la visión retrospectiva a los trucos de la memoria puedan tergiversar o influir en el relato (…) Sin estar escritos con el fin de convertirse en documentos históricos, terminan siendo exactamente eso.”

      Filipović escribe en su diario el arduo camino para recibir la ayuda humanitaria que daba la ONU, en cuyas filas su papá esperaba hasta cuatro horas para la entrega, y como poco a poco el reinado de la guerra dejaba a su paso muerte y sufrimiento. A nivel internacional le apodaban “la Ana Frank de los Balcanes”, y ante eso le confesó a su diario el miedo que sentía de sólo pensar que podría tener el triste final de su colega con la cual la comparaban.

      Su voz es sensata al cuestionar (Zlata: 1992, p.174) “yo no sabía quién era serbio, quien era croata, quien era musulmán, hoy la política metió la nariz a toda nuestra historia. Marcó a los serbios con una “S” a los musulmanes con una “M” y a los croatas con una “C”. La política quiere separarnos y para escribir esas letras usó lo peor, el más negro de los lápices. El lápiz de la guerra, que sólo sabe escribir dos palabras: infelicidad y muerte”.

     Su diario se publicó por primera vez en una editorial de Sarajevo, la versión fue de 45 páginas y se presentó en el año de 1992, el año en que da inicio. Lo escribió hasta el 17 de octubre de 1993, ya para entonces la escasez y los bombardeos se intensificaban; con la ayuda de la editorial francesa que publicó su diario (Robert Laffont) y el apoyo de la ONU en diciembre de 1993 sale de Sarajevo junto con sus padres en dirección a Francia. La publicación de su libro y la difusión de su historia hicieron de él un éxito y pronto tuvo traducciones a decenas de idiomas.

     Para nuestra fortuna Zlata sigue viva, su temor a parecerse en todo a la escritora Ana Frank se disipo. Estuvo un año en Francia antes de asentarse en Irlanda, estudió Ciencias Humanas en la Universidad de Oxford y una maestría en Estudios de Paz Internacional  en el Trinity College de Dublín, también se ha convertido en una artista cinematográfica aparte de escritora y traductora, en todo lo que hace enseña la realidad humana y la dureza sinsentido que produce la guerra por las ansias de control y poder. Es esa mujer escritora que plasmó su dolor, las pérdidas, todas las carencias, documentando tanto la falta de luz, de gas, de agua, y de alimentos, como la salida de sus amigos, el deterioro social, la disolución de instituciones, la incertidumbre constante, sin embargo, además de expresar lo cruel que puede ser el hombre por medio de su afanosa voz haciendo visible la tragedia, también escribió sobre la unión y apoyo necesario de familiares y amigos, así como los pequeños momentos de gozo que brindan energía para sobrevivir en una guerra.



Referencias

Zlata Filipović, El diario de Zlata, Círculo de lectores, España, 1994

Alicia Alted Vigil, El diario de Conxita como documento histórico, “Diario de una niña en tiempos de guerra y exilio (1938-1944)”, Conxita Simarro, Concepción Simarro, Susana Sosenski, 2015.


miércoles, 31 de diciembre de 2025

Poetas suicidas: María Emilia Cornejo



María Emilia Cornejo Calderón fue una poeta y escritora peruana nacida el 15 de agosto de 1949, fue estudiante de la facultad de letras de la Universidad Nacional de San Marcos, su trabajo es considerado como pionero en la poesía erótica de su país. Se casó con Oswaldo Márquez, estudiante de ingeniería, sin embargo, se separaron a los pocos meses de su boda, luego, ella sufrió un aborto, lo cual desencadena la depresión que la invadió.

     Su breve paso por las letras marcó la ruta para escritoras que transgreden las imposiciones de un patriarcado, siendo por ello pionera del feminismo literario en Perú, abordando sexualidad y la libertad de la mujer, abordando temas sin temor a exponer lo que se siente. María Emilia Cornejo también es una de las impulsaras de la generación del 70 en su país, un movimiento artístico que se sintoniza con lo que sucede a nivel mundial, es decir, los movimientos estudiantiles que se manifiestan en contra del autoritarismo presente a nivel mundial. De esta generación se alzaron muchas voces sobresalientes como: Sonia Luz Carrillo, Mapy Kruger, Esther Castañeda, Águeda Castañeda, Gloria Mendoza Borda, Carmen Ollé, Dalmacia Ruiz Rosas, Rocío Silva-Santisteban, Patricia del Valle, Ana Bertha Vizcarra, Carolina Ocampo, entre otras voces que fueron capaces de exponer su sentir en torno a temas como la identidad, la libre expresión, la vida vista por los ojos del arte.

     Pero hacer un cambio no es algo sencillo, porque están presentes las imposiciones sociales, culturales y familiares que limitan y alejan al artista de su búsqueda, ese fue el caso de la poeta María Emilia, quien tenía una triple condición que la precede: Era mujer, era peruana, era poeta, cuyos versos se centraban en el tópico del cuerpo y la sexualidad que se despierta con el amor. Su poema llamado “Soy la muchacha mala de la historia” es una exposición de todos los tabúes de esa sociedad machista que ella percibe y asumía como establecidos.

“Soy la muchacha mala de la historia”

soy

la muchacha mala de la historia,

la que fornicó con tres hombres

y le sacó cuernos a su marido.

 

soy la mujer

que lo engañó cotidianamente

por un miserable plato de lentejas,

la que le quitó lentamente su ropaje de bondad

hasta convertirlo en una piedra

negra y estéril,

soy la mujer que lo castró

con infinitos gestos de ternura

y gemidos falsos en la cama.

 

soy

la muchacha mala de la historia.

 

Lo cierto es que fue una muchacha que transito entusiasmada por los talleres de escritura y por los pasillos de la Universidad de San Marcos, entusiasmada por mostrar a través de las palabras la asfixiante situación en la que viven las mujeres, pero sin tener claro para qué era necesario exponer el malestar de las mujeres, que se expone a través de sus sentimientos, por eso la errada decisión de salir de la ruta.

 

     Con apenas 22 años ya estaba casada, pero al poco tiempo se separa, para luego ensimismarse y escribir a paso constante algunos versos, aquí y allá. ella planificó lo que tenía en mente, consiguió somníferos con la misma receta en varias farmacias, esa tarde llegó a su casa, recibió a un amigo, tomaron unos tragos de ron y llegó el momento en el cual él retiró el amigo. Ella continúo tomando, esta vez fue combinando las pastillas con el alcohol. Ya agonizante, llamó a su ex esposo, él acude a su ayuda, pero ya no había mucho que hacer, tras ser llevada a un hospital por sus padres se determina su muerte la madrugada del 4 de septiembre de 1972.

     El hecho difundió su presencia, fue como su “aquí estoy”, después se comienza a publicar su trabajo gracias a los amigos ( José Rosas Ribeyro y Elqui Burgos) que fueron reuniendo y acomodando versos para que saliera a la luz su pensar, es por ello que su lugar en la literatura es reconocido como una parte de los cimientos sobre los que se construyó una defensa fundamental para dar inicio al activismo feminista que hacía falta en Perú.



Referencias

Poemas de María Emilia Cornejo, https://circulodepoesia.com/2016/01/poemas-de-maria-emilia-cornejo/

Evelyn Sotomayor, “La muchacha mala de la historia: El caso de María Emilia Cornejo, Revista de la Maestría en Literatura Hispanoamericana de la PUCP, Espinela, Pontificia Universidad Católica de Perú, 2013.

Rosina Valcárcel. “La generación del 70 la poesía y nosotras,  https://rosinavalcarcel.lamula.pe/2017/07/25/la-generacion-del-70-la-poesia-y-nosotras/rosvalcarcel/.  

“El mito de María Emilia Cornejo”, https://circulodepoesia.com/2012/05/el-mito-de-maria-emilia-cornejo/


Poetas suicidas: María Mercedes Carranza



Poeta y periodista nacida en Bogotá, Colombia el 24 de mayo de 1945. Hija del poeta y agregado cultural Eduardo Carranza, ella forja una carrera como periodista cultural, dirigió las páginas literarias “Vanguardia” y “Estravagario” de El Siglo de Bogotá y El Pueblo de Cali. Fue también jefe de redacción del semanario Nueva Frontera. Fundó y dirigió la Casa de Poesía Silva. Durante su infancia vive en Madrid, pero ya siendo adolescente vuelve a su Colombia para retomar su identidad, estudia filosofía y letras en la Universidad de los Andes de Bogotá, después de su preparación universitaria se desempeña como jefa de redacción en varias revistas, es entonces cuando conoce a Fernando Garavito, con quien más adelante se casa, ya juntos fundan una revista cultural. En 1972 publica su primer poemario llamado Vainas y otros poemas (1968-1972) y comienza su trayectoria como poeta, a partir de 1986 dirige la Casa de Poesía Silva. A pesar de todo ello la voz de sus poemas eran dolientes, mostrando incertidumbre, como en el siguiente poema.

“Tengo miedo”

Miradme: en mi habita el miedo.

Tras estos ojos serenos, en este cuerpo que ama: el miedo.

El miedo al amanecer porque inevitable el sol saldrá y he

de verlo,

cuando atardece porque puede no salir mañana.

Vigilo los ruidos misteriosos de esta casa que se derrumba,

ya los fantasmas, las sombras me cercan y tengo miedo.

Procuro dormir con la luz encendida

y me hago como puedo a lanzas, corazas, ilusiones.

Pero basta quizás solo una mancha en el mantel

para que de nuevo se adueñe de mí el espanto.

Nada me calma ni sosiega:

ni esta palabra inútil, ni esta pasión de amor,

ni el espejo donde se ve ya mi rostro muerto.

Oídme bien, lo digo a gritos: tengo miedo.

     Un suceso que marca su vida, el 02 de septiembre de 2001 es el secuestro de su hermano Ramiro Carranza, quien había sido funcionario público, por la extinta guerrilla de las FARC-EP (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ejercito del Pueblo) dicha organización pedía doscientos millones de pesos colombianos. Este hecho fue determinante para que ella, los dos años siguientes en los cuales se trató de negociar la entrega de su hermano están llenos de angustia y violencia en el país, tal vez todo ello hizo que el 11 de julio de 2003 tomara una sobredosis de antidepresivos que la llevaron a la muerte. Sus versos entrelazaron sufrimiento y búsqueda de sentido, así se expresa en este poema:

“El oficio de vivir”

He aquí que llego a la vejez

y nadie ni nada

me ha podido decir

para qué sirvo.

Sume usted

oficios, vocaciones, misiones y predestinaciones:

la cosa no es conmigo.

No es que me aburra,

es que no sirvo para nada.

Ensayo profesiones,

que van desde cocinera, madre y poeta

hasta contabilista de estrellas.

De repente quisiera ser cebolla

para olvidar obligaciones

o árbol para cumplir con todas ellas.

Sin embargo, lo más fácil

es que confiese la verdad.

Sirvo para oficios desuetos:

Espíritu Santo, dama de compañía, Estatua

de la Libertad, Arcipreste de Hita.

No sirvo para nada.


Referencias

María Mercedes Carranza, Antología, https://www.uexternado.edu.co/wp-content/uploads/2017/01/6-antologia-MariaMercedesCarranza.pdf.

https://circulodepoesia.com/2014/12/poesia-colombiana-maria-mercedes-carranza-2/

 


Poetas suicidas: Misuzu Kaneko

 


Kaneko Teru fue una poetisa japonesa nacida en Nagato, Japón el 11 de abril de 1903, en una aldea de pescadores y dentro de una familia de libreros, motivo por el cual desde temprana edad se convierte en una asidua lectora. A pesar de perder a su padre siendo una niña su madre y abuela la apoyaron para seguir estudiando hasta cumplir los dieciocho años, situación que resulta particular debido a la sociedad tan tradicional en la que nace.

     Después de su graduación asume la dirección de la librería familiar y también comienza a escribir, La obra de Kaneko pertenece al género dōyō: canciones y poemas con aire infantil que, tras su aparente ingenuidad, transmiten las profundidades del alma humana, así que envía sus poemas a varias revistas con la esperanza de que alguno sea publicado y recibió la noticia de que los cinco serían publicados en las diversas publicaciones a las que envió su trabajo, y ya bajo el seudónimo de Misuzu Kaneko. Tras convertirse en una celebridad literaria local su tío comienza a presionar para lograr que ella se casara.

     Es en 1926 cuando accede al cumplir con la imposición social y familiar Misuzu accede a casarse con el hombre que le presenta el tío, sin sospechar que se trataba de un patán, alcohólico, controlador y asiduo a los burdeles, motivo por el cual le contagia de gonorrea y además, terminó cerrando la librería familiar, le prohibió escribir y reunirse con su círculo literario de amistades y tampoco podía publicar. El panorama era complicado, por eso hizo copias de su obra, una la hizo llegar a un poeta y otra se la dio a su hermano Masasuke. También se encargo de hacer que si librería se fuera a la ruina

     Si algo es claro acerca de la cultura japonesa es que la situación de la mujer esta en total desigualdad comparada con las libertadas que un hombre tiene, tan sólo por el hecho de nacer como hombre, pues el papel de las mujeres comenzaba y terminaba en el cumplimiento de su rol de esposa, entonces en la historia de Misuzu el caso se complica por el sometimiento en el que se ve involucrada. Las acciones del marido no pasan desapercibidas y debido a su falta de compromiso le despiden de su empleo, poco después nace su hija, así que, dada la situación, en 1930 Misuzu Kaneko pide el divorcio, a pesar de las implicaciones sociales y familiares, pues la ley privilegiaba a los hombres otorgando la custodia de los hijos al padre.

     El dolor de Misuzu debió ser inimaginable, debía entregar a su pequeña Fusae a un hombre que sólo sabia maltratar y violentar todo en su entorno. Una noche le escribe una carta a su ex esposo solicitándole que le permita a su hija ser criada por la abuela materna. Tan sólo un mes antes de cumplir veintisiete años Misuzu Kaneko se quito la vida, con una sobredosis de calmantes en protesta por haberle quitado a su hija, quien terminó siendo educada por la abuela materna, como ella lo había solicitado.

    Durante décadas, su poesía estuvo olvidada hasta que, en la década de 1980, el poeta Setsuo Yazaki empezó a seguir el rastro que fue dejando hasta que llegó a ver al hermano de Misuzu, quien tenía en su poder el manuscrito que le dejó su hermana, encontrando en él 512 poemas. En 1984 sale a la luz el libro de la obra completa de Kaneko Misuzu, mismo que fue traducido a diez idiomas y suele estar presente en los libros escolares de Japón. Dejo uno de sus poemas, para hacerla presente, aunque sea por medio de la evocación.

"Estrellas y dientes de león"

En lo profundo del cielo azul

como guijarros en el fondo del mar,

yacen las estrellas invisibles a la luz del día

hasta que llega la noche.

No puedes verlas, pero están ahí.

Aunque las cosas sean invisibles, siguen ahí.

 

Los dientes de león marchitos y sin semillas

escondidos en las grietas de las tejas

esperan en silencio a la primavera,

sus fuertes raíces no se ven.

Aunque sean invisibles, están ahí.

Las cosas, aunque no se vean, siguen ahí.



 

Referencias

“Diez poemas de Kaneko Misuzu”, https://poetryalquimia.org/2016/04/11/5-poemas-de-kaneko-misuzu/.

“Kaneko Misuzu: Un canto a la diversidad”, Yazaki Setsuo, https://www.nippon.com/es/japan-topics/c09202/.

    


Poetas suicidas: Amelia Rosselli

 


Poeta de raíces italianas nacida en París el 28 de marzo de 1930, durante el exilio de sus padres que salieron huyendo de la represión que el fascismo ejercía en su país, y aún fuera seguía su persecución debido a que formaba parte de un grupo anti fascista, así que fue en 1940, estando en París cuando su padre y su tío son emboscados y asesinados por seguidores de Mussolini. El acontecimiento hace que ella y su madre pasen largas temporadas refugiándose en diversos países, entre ellos Suiza, Inglaterra, Estados Unidos. En esos años Amelia estudia literatura, filosofía, música y pronto reconoció que su verdadera pasión era la etnomusicología. Toda su formación y su experiencia de vida la llevaron a ser una mujer sobresaliente pero también atormentada, neurótica y dolida.

     Su madre muere cuando ella cumple 16 años, así que se queda al cuidado de su abuela. En 1948, con 18 años Amelia llega a Italia, el lugar que estaba más cercano a su corazón por la historia familiar y la lucha de sus padres. Enseguida comienza a trabajar como traductora en diversas editoriales y retoma sus estudios literarios y filosóficos. En 1964 publica su primer libro de poesía, sobre el cual Pier Paolo Pasolini se encargó de escribir el prólogo y en él comenta que su obra: “hace referencia a los grandes temas de la neurosis y el misterio”. Su trabajo tenía como temas principales la muerte, la figura masculina y la memoria historia que le agobiaba y ensordecía su capacidad de estar en esta vida.

     Sus problemas nerviosos son cada vez más visibles, en un primer acercamiento se le diagnostica esquizofrenia, a lo largo de su vida recibió diversos tratamientos en clínicas psiquiátricas y para su mejora se le han aplicado terapias de electroshock, terapia del sueño, shock de insulina. Al cumplir treinta años sus crisis se agudizan, las ultimas recomendaciones para su mejora la guían hacia el psicoanálisis. Uno de sus poemas más sensibles se llama: 

“Hay como un dolor en la habitación”

Hay como un dolor en la habitación.

Hay como un dolor en la habitación, está

superado en parte: pero vence el peso

de los objetos, su significación de peso

y pérdida.

Hay como un rojo en el árbol, que se vuelca

sobre lo verde: y la significación

es de dolor y pérdida. El sol

penetra a chorros en la estancia:

las moscas danzan, el verano

es de una belleza atroz. Hay como un dolor

en la habitación: los pocos elefantes

deambulan allí, obtusos.

     Más adelante hace trabajo como crítica literaria, publicándose en los principales periódicos del país. En 1981 presenta su poema “Impromptu” formado por más de trecientos versos en el cual los temas más destacados son: la identidad fragmentada, la memoria, la pérdida temprana de esa figura tan importante que representó su padre y esto lo expresa en tres idiomas. Su trabajo empieza a relacionar con el relato neurótico caracterizado por una sintaxis que rompe con el trabajo tradicional dejando que el dolor y la neurosis hable, este estilo es mucho más frecuente después de la Segunda Guerra Mundial, como consecuencia del contexto y que empieza a ser estudiado.

     Los últimos años de Amelia Rosselli estuvieron marcados por una profunda depresión y un sentimiento de desarraigo, marcado por el constante exilio que vivió a lo largo de su vida, aunque su hogar se ubicó en Roma, todo aquello la lleva al suicidio que comete al arrojarse desde la ventana de su apartamento ubicado en el quinto piso el 11 de febrero de 1996 a los 65 años de edad, donde había vivido las últimas dos décadas de su vida. A pesar de ser una figura fundamental de la poesía italiana, siempre se sintió como exiliada, cuestionando su identidad y pertenencia a esa tierra, viviendo una etapa final de gran sufrimiento personal y existencial.




Referencias

Diez poemas de Amelia Rosselli, https://poetryalquimia.org/2022/03/28/6-poemas-de-amelia-rosselli/

Francisco Salaris Banegas, “Neurosis y defensa de la palabra en “Storia di una malattia” de Amelia Rosselli” Zibaldone. Estudios Italianos. Vol. VIII, Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, 2020.   

Poetas suicidas: Sara Teasdale

 



Sara Trevor Teasdale es una poetisa norteamericana nacida en St. Louis Missouri el 8 de agosto de 1884 dentro de una familia de amplios recursos, sin embargo, desde niña su salud fue frágil, por lo cual siempre fue una sobreprotegida. Estudió en el colegio femenino y desde pequeña comienza a escribir tanto poesía como prosa. A los 21 años es internada en un sanatorio, en el cual pasa cinco meses, después de este periodo de sanación decide casarse con uno de sus pretendientes y se muda a New York, sin embargo, su marido, un empresario destacado, viaja mucho y ella pasa largas temporadas sola, tras varios años así, decide divorciarse y retomar la escritura.

     Su obra esta enmarcada en el modernismo, la primera publicación fue "Sonetos a Duse y otros poemas" en 1907, seguido de la antología llamada "Helena de Troya y otros poemas" en 1911, luego en 1915 publicó "Ríos hasta el mar"; "Canciones de amor" en 1917 ese trabajo que logró a base de tiento y su notoria musicalidad logran el reconocimiento de su trabajo y se le otorga el premio Pulitzer de poesía en 1918.

     Una de sus más conocidas poesías forma parte de la antología "Llama y sombra", libro publicado en 1920, se sabe que lo escribió en 1918, horrorizada por la Primera Guerra Mundial, y tiene por nombre:

 “Vendrán lluvias suaves”

Vendrán lluvias suaves y olor a tierra mojada,

Y golondrinas rolando con su chispeante sonido;

 

Y ranas en los estanques cantando en la noche,

Y ciruelos silvestres de trémula blancura.

 

Los petirrojos vestirán su plumoso fuego

Silbando sus caprichos sobre el cercado;

 

Y nadie sabrá de la guerra, a nadie

Preocupará cuando al fin haya acabado.

 

A nadie le importaría, ni al pájaro ni al árbol,

Si toda la humanidad pereciera;

 

Y la propia Primavera, cuando despertara al alba,

Apenas se daría cuenta de nuestra partida.

 

     En él describe un escenario postapocalíptico en el que ya no existe el ser humano, en el que la gracia de la naturaleza tan sólo existe, sin el depredador que ignora su belleza. Este poema fue inspiración para el cuento de Ray Bradbury que lleva el mismo nombre del poema publicado en 1950, es el contexto de la literatura de ciencia ficción que Bradbury plantea el poema en un sentido post apocalíptico. En 1926 publica “Lo oscuro de la luna"; en 1930 presenta el libro "Estrellas esta noche, versos viejos y nuevos para niños y niñas" y en 1933 "Extraña victoria".

     Pero el éxito no la consuela, su necesidad de escribir no le gana a la ansiedad y depresión que se suma a esa débil salud, que además la atormenta. Su hermano sufre un derrame cerebral que lo limita en movilidad y lo limita a una silla de ruedas, este hecho le obsesiona, comienza a considerar que ese podría ser su fin, pero estando sola no sobreviviría, todos esos pensamientos le atormentaron y ante nuevos malestares de salud decide quitarse la vida ingiriendo barbitúricos un 29 de enero de 1933, a los 48 años.


      Referencias

"Traducción de poemas de Sara Teasdale por Gloria Ramos", https://revistaliterariamonolito.com/traduccion-de-poemas-de-sara-teasdale-por-gloria-ramos/

"Poemas de Sara Teasdale" https://camposdeplumas.com/2022/05/25/vendra-suave-la-llovizna-poemas-traducidos/




martes, 30 de diciembre de 2025

Poetas suicidas: Florbela Espanca

 



Flor Bela Lobo fue poeta y pionera de la literatura feminista en Portugal nacida el 8 de diciembre de 1894 en Vila Vicosa; hija de una relación extramarital entre Antonia de Conceição Lobo y del fotógrafo João María Espanca (pionero de la cinematografía portuguesa). Al morir Antonia, su madre, ella y su hermano fueron a vivir a casa de su padre y María Espanca, la esposa de éste. ellos se hicieron cargo de su crianza y educación, aunque es hasta que ella cumple los 18 años que la reconoce ante la ley y le da su apellido, entonces su nombre cambia a Flor Bela de Alma da Conceição Espanca. Fue de las pocas niñas en asistir al colegio en la ciudad de Évora y de las primeras en estudiar en el Liceo Masculino André de Gouveia.

   Una vez que termina el liceo se casa con Alberto Moutinho; su formación le permite ejercer como profesora de francés e inglés en la escuela que funda su esposo en el pueblo de Redondo, también comienza ha realizar traducciones, que más tarde se publican en diversos medios literarios y periodísticos. En busca de algo más en la vida deja a su marido, y se muda a Lisboa, con el apoyo de su padre, ese mismo año se convirtió en una de las primeras mujeres en estudiar en la Universidad de Lisboa, matriculándose en Derecho, pero esta área del conocimiento no era la que ella quería, comienza a escribir y publicar en diversos medios, como en Noticias de Évora, en 1917, es entonces que realiza un curso de Letras, lo cual le permite ir encontrando su voz poética, a pesar de las complicaciones culturales de la época, pues:

El contexto social de la época revela un país que, si bien comenzaba a respirar las bondades de la modernidad en el nuevo mundo, todavía se estaba luchando contra una moral cristiana, marcada por los prejuicios, además la dictadura mantenía una fuerte censura, que se atrevía a prohibir libros por “ofender la moral cristiana o que perturben los valores políticos o filosóficos del régimen”. 

     Su escritura mantiene con vida de la poesía tradicional por medio del soneto, con el cual logra de manera magistral expresar su visión de la vida, sus diferentes exploraciones temáticas son: el amor, el erotismo, la saudade, que podemos traducir como soledad existencial, cada uno de ellos son expuestos en su trabajo literario, en donde profundiza en aspectos de la identidad femenina, determinada por el hombre, así como del lugar de la mujer en una sociedad dominada por ellos. Se le considera pionera en temas de feminismo, ya que hablamos de una sociedad en la cual una mujer no podía ejercer su libertad, y ella probó de diversas formas que la búsqueda era determinante para ir dejando atrás la depresión, la nostalgia y la profunda tristeza que la lleva a caminos sin retorno. En el siguiente soneto llamado “Yo” se revela una constante incertidumbre en un mundo creciente y sin lugar para la sensibilidad de Florbela.

Yo

Yo soy la que en el mundo anda perdida,

Yo soy quien en la vida no halla el norte,

Soy la hermana del sueño y de esa suerte

Soy la crucificada … dolorida…

 

¡Sombra, tenue niebla, desvanecida

Que del destino amargo, triste y fuerte

Empuja brutalmente hacia la muerte!

Alma de luto siempre incomprendida…

 

Soy aquella que pasa y nadie ve,

A la que llaman triste y no lo soy,

Soy la que llora sin saber por qué.

 

¡Soy tal vez la visión que alguien soñó

Alguien mirando el mundo para verse

Y que nunca en la vida se encontró!

    

         Debido a la construcción femenina que hace en su poesía, su obra no es bien recibida, pues el contexto social no permitía que la mujer rompiera con las normas sociales, sin importar las opiniones, Florbela Espanca dedicó su corta vida a la escritura y al amor, se casa en tres ocasiones y nunca permitió que se limitara su actividad creativa, sin embargo, el mundo estaba cambiando, y ella no terminaba de sentirse arraigada a nada, su vínculo más importante fue con Apeles, su hermano, pero la tragedia ya se asomaba, ese año Apeles muere en un accidente de aviación y con esa partida se acaba el interés de la poeta por seguir, aquejada por una fuerte y extensa depresión, además de problemas pulmonares, se quita la vida el 8 de diciembre de 1930 en Matosinhos, Portugal a la edad de 36 años.


Referencias

Florbela Espanca, Sonetos completos, http://luso-livros.net/.

Clêuma de Carvalho Magalhães, “Florbela Espanca e as escritoras de sua época” Revista Trem de Letras de la UNIFAL-MG, Brasil, 2016.


martes, 25 de noviembre de 2025

Poetas suicidas: Marina Tsvietáieva

 



Poeta nacida en Moscú el 26 de septiembre de 1892 con el nombre de Marina Ivánovna Tsvetáyeva. Su padre fue profesor universitario y fundador del Museo de Bellas Artes, (actualmente es el Museo Pushkin) y su madre, era concertista de piano, quien fallece de tuberculosis cuando Marina tenía 14 años. La historia de dicha poeta es una prueba de que en muchos de los actos suicidas influye el momento histórico y la falta de oportunidades para seguir. Las circunstancias sociales a las que nos vemos expuestos determinan nuestros actos, la decisión ante la presión del contexto dependerá de cada persona, lo importante de reconocer en la historia de Marina Tsvietáieva es lo sufrido por la descalificación violenta que atentó con sus derechos más básicos, como ella, otros escritores se vieron violentados por pensar diferente.

     Nace en una familia de clase media alta, su padre, un intelectual y su mamá una artista la mantuvieron en relación con la cúpula política del momento. Con el tiempo, caído ya el velo de la censura comunista Tsvetáyeva se ganó un lugar junto a los grandes escritores rusos, entre ellos Borís Pasternak y Anna Ajmátova, pero su vida se fue transformando en una pesadilla que el Estado le hizo vivir. A los 10 años, por decisión de su madre, Marina fue enviada al extranjero a realizar estudios de música, pero ella sólo se interesaba en la armonía, que producen las palabras en la poesía. Sus primeros años pasan entre la música y el museo, donde aprendió a amar a Pushkin, Goethe, Hölderlin, Reine, Rimbaud y Baudelaire. En este periodo viaja a Suiza, Alemania y Francia, país en donde, finalmente logra estudiar letras en la Sorbona de París.

     En 1910, a los 18 años publicó Álbum vespertino; en 1912 aparece su libro Linterna Mágica, ese mismo año se casó con Sergei Efron, tuvieron dos hijas y más tarde un hijo. Su esposo se unió al Ejército Blanco de la revolución y por un breve tiempo se separó de él, al poco tiempo va a buscarlo y se integra al trabajo del nuevo gobierno revolucionario al obtener un puesto administrativo, en el que se valora su manejo de varios idiomas, incluyendo el georgiano, pero pronto lo dejó, volviendo a las letras.

     La pobreza que vivió en ese momento era tan extrema, se le negaban rentas y trabajo por el recelo oficial hacia ella y su trabajo, la censura y el castigo por pensar distinto eran cada vez más frecuentes, así que por falta de dinero y alimento lleva a sus hijas al orfanatorio donde por lo menos podían recibir comida, luego de un tiempo vuelve por Ariadna, y deja a Irina, quien fallece a los tres años por las terribles condiciones del lugar, por el abandono, por la falta de amor, dicho suceso marcó la vida de Tsvietáieva. Después de la revolución rusa se exilia en Berlín, en esos años tiene cierta estabilidad, pues su esposo consiguió un empleo y ella publicaba de forma regular. Amaba la poesía, pero la prosa generaba trabajo, así que estuvo ocupado en escribir y traducir en esos años.

     Luego de la guerra civil en la Unión Soviética, inicia su segundo exilio, está vez en París donde pasó catorce años, deprimida, lamentando su lejanía y excluida de los grupos de escritores rusos en el exilio. En 1937 su marido y su hija Ariadna regresan a la URSS, la escritora va detrás de ellos dos años después, para entonces su marido y su hija estaban arrestados, acusados de contraespionaje, él fue fusilado en 1941 y Ariadna, así como Anastasia la hermana de Marina, fueron llevadas a uno de los gulags del gobierno estalinista. Ariadna pasa quince años encarcelada, siendo liberada en 1955.

     Lo que sigue en la vida de la poeta es una caída dolorosa y lenta, sin redes de apoyo para mantenerse en pie, sus escritos finales apuntan al hecho de la incapacidad para solucionar lo que estaba ocurriendo en su vida, mismos que la llevan directo a un sin retorno ya presente en sus poemas.

aúlla como un perro gritando

más furioso, más largo: qué

pesadilla extraña es la vida

al borde de la muerte

     Los últimos años ya no escribió, hizo algunas traducciones para resolver la situación económica, sin embargo, ella y su hijo fueron arrestados y trasladados al río Kama, junto con otros escritores, ya que las asociaciones de escritores no la apoyaban por la acusación que pesaba sobre su esposo, intentando una vez más integrarse al nuevo régimen, se ofreció a trabajar como lavaplatos en el comedor del Fondo Literario, sin embargo los sucesos no mejoraron y el 31 de agosto de 1941 se ahorca en la casa de Alábuga, un poblado en la república de Tartaristán donde vivió hasta el final. Tenía 41años cuando decide partir.

    Dejó tres notas suicidas, para los evacuadores, la cual se perdió, a Aseev, un colega poeta y traductor con el que compartía un círculo literario y a quien le pide que se haga cargo de su hijo Gueorgui, a quien el deja la tercera nota pidiéndole perdón: “Estoy gravemente enferma, esta ya no soy yo […] Estaba en un callejón sin salida” (p.10).

     ¿Será posible que una de las razones de la partida sea el contexto y la presión social? Es posible, el destino muchas veces está determinado por la época en que se vive, factores como la persecución, la pobreza, el aislamiento y rechazo, así como la responsabilidad de cuidar de su hijo sin tener las posibilidades para hacerlo, fueron motivos suficientes para pensar en poner fin a su vida; en el último retrato de ella se puede ver la pena y el dolor que le agobian, la vida la rompió y no pudo reconstruirse. Ariadna Efron al salir del encarcelamiento se dedicó a la traducción y editó para su publicación las obras de su mamá, también escribe un libro autobiográfico llamado Marina Tsvietáieva, mi madre.     



Referencias

Hijano Pérez, Ángeles, (2023) “Marina Tsvietáieva, una poeta en tiempos de revolución”, Universidad Autónoma de Madrid, XVI Congreso de la Asociación de Historia Contemporánea. La Rioja, p. 10.

Tsvietáieva, Marina (1999) Un espíritu prisionero. Barcelona: Galaxia de Gutenberg, p. 312.


AUTORAS DEL GÓTICO SUREÑO: Carson McCullers

  Novelista nacida con el nombre de Lula Carson Smith en Columbus, Georgia, el 19 de febrero de 1917, hija de un joyero y una mujer irlandes...