Poeta
y periodista nacida en Bogotá, Colombia el 24 de mayo de 1945. Hija del poeta y
agregado cultural Eduardo Carranza, ella forja una carrera como periodista
cultural, dirigió las páginas literarias “Vanguardia” y “Estravagario” de El
Siglo de Bogotá y El Pueblo de Cali. Fue también jefe de redacción del
semanario Nueva Frontera. Fundó y dirigió la Casa de Poesía Silva. Durante su
infancia vive en Madrid, pero ya siendo adolescente vuelve a su Colombia para
retomar su identidad, estudia filosofía y letras en la Universidad de los Andes
de Bogotá, después de su preparación universitaria se desempeña como jefa de
redacción en varias revistas, es entonces cuando conoce a Fernando Garavito,
con quien más adelante se casa, ya juntos fundan una revista cultural. En 1972
publica su primer poemario llamado Vainas y otros poemas (1968-1972) y comienza
su trayectoria como poeta, a partir de 1986 dirige la Casa de Poesía Silva. A
pesar de todo ello la voz de sus poemas eran dolientes, mostrando incertidumbre,
como en el siguiente poema.
“Tengo
miedo”
Miradme: en mi
habita el miedo.
Tras estos ojos
serenos, en este cuerpo que ama: el miedo.
El miedo al
amanecer porque inevitable el sol saldrá y he
de verlo,
cuando atardece
porque puede no salir mañana.
Vigilo los ruidos
misteriosos de esta casa que se derrumba,
ya los fantasmas,
las sombras me cercan y tengo miedo.
Procuro dormir con
la luz encendida
y me hago como
puedo a lanzas, corazas, ilusiones.
Pero basta quizás
solo una mancha en el mantel
para que de nuevo
se adueñe de mí el espanto.
Nada me calma ni sosiega:
ni esta palabra inútil,
ni esta pasión de amor,
ni el espejo donde
se ve ya mi rostro muerto.
Oídme bien, lo
digo a gritos: tengo miedo.
Un suceso que marca su vida, el 02 de septiembre
de 2001 es el secuestro de su hermano Ramiro Carranza, quien había sido
funcionario público, por la extinta guerrilla de las FARC-EP (Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia- Ejercito del Pueblo) dicha organización pedía doscientos millones
de pesos colombianos. Este hecho fue determinante para que ella, los dos años
siguientes en los cuales se trató de negociar la entrega de su hermano están llenos
de angustia y violencia en el país, tal vez todo ello hizo que el 11 de julio
de 2003 tomara una sobredosis de antidepresivos que la llevaron a la muerte. Sus
versos entrelazaron sufrimiento y búsqueda de sentido, así se expresa en este
poema:
“El
oficio de vivir”
He aquí que llego
a la vejez
y nadie ni nada
me ha podido decir
para qué sirvo.
Sume usted
oficios,
vocaciones, misiones y predestinaciones:
la cosa no es
conmigo.
No es que me
aburra,
es que no sirvo
para nada.
Ensayo
profesiones,
que van desde
cocinera, madre y poeta
hasta contabilista
de estrellas.
De repente
quisiera ser cebolla
para olvidar
obligaciones
o árbol para
cumplir con todas ellas.
Sin embargo, lo
más fácil
es que confiese la
verdad.
Sirvo para oficios
desuetos:
Espíritu Santo,
dama de compañía, Estatua
de la Libertad,
Arcipreste de Hita.
No sirvo para
nada.
Referencias
María
Mercedes Carranza, Antología, https://www.uexternado.edu.co/wp-content/uploads/2017/01/6-antologia-MariaMercedesCarranza.pdf.
https://circulodepoesia.com/2014/12/poesia-colombiana-maria-mercedes-carranza-2/


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