miércoles, 30 de julio de 2014

Rosario Ferré

Su nacimiento tuvo lugar en San Juan de Puerto Rico, es novelista, cuentista, ensayista y crítica literaria, así que rompe con el estereotipo de escritora puertorriqueña que solía ser poetisa.  Pertenece a la Generación del 70 en Puerto Rico, donde un grupo de mujeres buscó modificar paradigmas socioculturales, ella y otras jóvenes escritoras desarrollan un momento en el cual se juntan la rebeldía, las ideas socialistas en América, la lucha por los derechos humanos y la referencia de libertad que fue la revolución cubana.
     Sus obras  abordan situaciones femeninas, en su libro de cuentos Papeles de Pandora nos revela una sociedad puertorriqueña de clases sociales determinadas por la caña de azúcar, en este mundo masculino la escritora representa a la mujer y  muestra  la desigualdad, el maltrato, la indolencia y lo que se olvida por la violencia. En el libro antes mencionado se encuentra el cuento llamado “La muñeca menor”, una revelación del papel cultural de la  mujer como imagen creada por el hombre, con fines y formas determinadas por él, la simbólica representación de ciertos factores se muestran en el cuento de "La muñeca menor" con toda esa severa realidad sociocultural de la mujer puertorriqueña. Su obra es muy amplia abarca diversos géneros literarios, sus dos grandes influencias son Virginia Woolf y Simone de Beauvoir, su estilo revela los temas de conciencia femenina y feminista que  originaron una mirada a la identidad de la mujer en Puerto Rico.
      Entre sus grandes ensayos están: La cocina de la escritura donde presenta un paralelismo entre el acto de escribir y el gusto de cocinar, la forma de lograr un guiso exquisito, en este caso un delicioso escrito, sería al mezclar ingredientes como: buenas palabras, virtuosa literatura, orden, buen sentido y pasión entre las frases estos son los principales ingredientes para obtener una buena escritura.

     El otro grandioso ensayo que se llama La autenticidad de la mujer en el arte, es una defensa del valor que representa la mujer para una sociedad en cambio, con necesidades de plantearse una forma diferente de tratar a la mujer, es claro cuando dice: “La responsabilidad actual de toda escritora es precisamente convencer a sus lectoras de ese precepto fundamental: el príncipe azul  no existe, no tiene materialidad alguna fuera de la imaginación y aun cuando el príncipe azul se personificara ante ella implacable y aterrador en su perfección le sería necesario convencerse de que también a él lo inventó”.
     Rosario Ferré es una escritora que protesta en contra de la imposición de formas de ser, por el contrario defiende la independencia ideológica de la mujer, propone la idea de que el amor y el odio son el eje fundamental en la literatura femenina,  promueve  posturas ideológicas feministas y toda nueva teoría que dé lugar a cambios en la relación entre mujer y hombre.

Rosario Ferré


lunes, 21 de julio de 2014

Unica Zürn

Fue una escritora y pintora alemana que sobrevivió muchos años una soledad acompañada por la esquizofrenia. En cuanto al trabajo literario se inclinó a narrar relatos de la vida, no faltó la referencia a las anécdotas en instituciones de salud mental, la rutina, la enfermedad, y como se produce la sinrazón. Unica Zürn plantea la problemática existencial de una mujer que vive experiencias desafortunadas, habla de ello en su obra y reconoce además la fragilidad a la que son acostumbradas las hembras, a veces plantea en su obra aversión a las  mujeres adultas y les reclama por medio de la escritura, pero luego muestra su precoz desasosiego por la vida.
          Su primera novela llamada Primavera sombría es un relato trágico sobre la niñez solitaria  y llena de abusos que sufre una niña, la protagonista reconoce la nostalgia, la sexualidad y el abandono. La escritora es autobiográfica, se puede encontrar en la descripción de varias situaciones en la novela escrita en 1969,  un año después ella muere. Tras de ella deja sus dos novelas y un libro de cuentos, además una amplia obra pictórica que muestra sus temores materializados[1].
     En 1970 tomó la decisión de suicidarse, su historia forma parte de una amplia lista de escritoras que se quitaron la vida, como un inevitable hecho planificado con calma, por cada una de ellas: Virginia Woolf; Alejandra Pizarnik; Silvia Plath; Marina Tsvetaeva; Karoline Günderode; Florbela Esparca; Sara Teasdale; Alfonsina Storni; Anne Sexton; etc. Pues bien, estudios actuales revelan que el porcentaje de suicidios entre los artistas, sean músicos, creadores plásticos o escritores, es más alto entre las mujeres escritoras, específicamente poetisas[2].  

     ¿Qué les hizo perder el equilibrio? ¿Alguna vez lo tuvieron? no se sabe, de hecho son pocos los estudios que analizan la situación emocional de las escritoras o escritores que desarrollan una enfermedad mental, a pesar de la cual ejercen su labor creativa, el tiempo que les toco crear lo ofrecieron con dignidad, como Unica, escritora que hace cimbrar la lógica existencial de la cultura europea del siglo XX. 
     





   




[2] Poesía y suicidio ¿Están locos los poetas?, http://azpressnews.blogspot.mx/2012/10/poesia-y-suicidio-estan-locos-los-poetas.html. 21 jul. 2014.  

lunes, 14 de julio de 2014

Fina García Marruz


Es la poetisa de la generación de escritores cubanos que giraron en torno a Orígenes, la revista cubana en la cual escriben grandes plumas de la literatura y presentan sus obras pictóricas importantes artistas plásticos, Orígenes inicia su publicación desde 1944 hasta 1956,  pero el trabajo editorial  José Lezama Lima lo comenzó desde 1939, con diversas publicaciones literarias que mostraban la revolución cultural, periodo determinante para la literatura cubana pues importantes artistas difunden su arte, 
     Fina García Marruz fue esposa hasta su muerte del poeta Cintio Vitier, importante apoyo en la revista antes mencionada. Pero también fue la chamán del grupo que dio vida a las páginas de la publicación trimestral, cada estación del año, desde la primavera de 1944 se presentó una revista con colaboraciones de los más importantes escritores y pintores cubanos, García Marruz fue la buscadora de símbolos capaces de crear  una fuerza racional, intuitiva y espiritual,  su calidad poética la hizo la chamán que abre la puerta a los cambios del ser,  capaces de unificarlo. Su obra invita a la reflexión sobre lo que tu persona representa cuando le das forma a tu crecimiento, A continuación les presento un poema de dicha escritora:
    
Ama la superficie casta y  triste
                                                                                            “Sé el que eres” Píndaro.
 Ama la superficie casta y triste.
Lo profundo es lo que se manifiesta.
La playa lila, el traje aquel, la fiesta
pobre y dichosa de lo que ahora existe.

Sé el que eres, que es ser el que tú eras,
al ayer, no al mañana, el tiempo insiste,
sé sabiendo que cuando nada seas
de ti se ha de quedar lo que quisiste.

No mira Dios al que tú sabes que eres
-la luz es ilusión, también locura-
sino la imagen tuya que prefieres,

que lo que amas torna valedera,
y puesto que es así, sólo procura
que tu máscara sea verdadera.[1]

     Fina García Marruz, la chamán, la poetisa que utiliza el término máscara en su poema, para hacernos recordar que en  latín, la palabra máscara quiere decir persona, así que su poema tiene la magia de acercarnos a la búsqueda interior desde el punto de vista de la mujer que observa al ser humano.
    Porque desde que el tiempo era tiempo, y aún en el otro tiempo, la poesía surge de la historia cotidiana, entonces forma parte del acervo de creencias, de posturas filosóficas,  cuya virtud canta sus percepciones, convicciones, valores, tendencias, propósitos y con ello hace posible el ritual que recrea el mito: “Conócete a ti mismo”.    


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martes, 24 de junio de 2014

Beatriz Espejo



Nace en el puerto de Veracruz en 1939, desde muy joven comienza a escribir; fue discípula de Julio Torri, Salvador Elizondo y Juan José Arreola, su trabajo ha sido bien recibido por la crítica en general, es una escritora formada en la UNAM, en cuyo sitio labora actualmente. La trama de su trabajo no forma parte de una tendencia de época, a lo único que se ha decidido es a plasmar la condición de mujer, ella se reconoce como creadora de una obra femenina, no feminista. Para ella el cuento suele ser una mezcla  de realidad y ficción, complementada con trabajo, pues la creación literaria no sólo se trata de inspiración. 

     Escribe en torno a los sentimientos que gestan la vida y la realidad de las mujeres, a través de un tejido exquisito que luce en su prosa. Un importante critico mexicano  la reconoce como: “una escritora que consigue crear un mundo en el cual están presentes los apetitos y pasiones de criaturas congruentes con su verdad más profunda y que con timidez y desenfado transgreden los preceptos de la moral burguesa, en apariencia rígida y en el fondo elástica”[1]

     El cuento que lleva por nombre “La modelo” forma parte del libro Muros de azogue, publicado en 1979, el cuento aborda una historia contada de manera descriptiva por un testigo que expone a una protagonista muy frecuente de ver en los medios de comunicación: de rostro angelical y mirada vacía, que suele ser millonaria pero miserable,  tras el agobio de su belleza física.  La maestra Beatriz Espejo representa a las escritoras cuyo trascendente trabajo literario se muestra interesado en el mundo de la mujer, en el origen de todas las injurias en torno al sexo femenino y en la causa por la cual la temática es cuestión de género, aunque no en general. Hace poco presentó su segunda novela titulada ¿Dónde estás corazón?  Cuya trama se desarrolla en un convento del siglo XVIII y la vida en ese lugar. 










[1] Emmanuel Carballido y Juan Domingo Argüelles, Ensayos selectos, México, UNAM, 2004, p., 210.  

martes, 17 de junio de 2014

Amparo Dávila



 La obra de la escritora Amparo Dávila, es corta pero muy rica en atmósferas enigmáticas, como en su libro Tiempo destrozado donde se ubica el tema del matrimonio en varios cuentos; aunque su escritura muestra características de la literatura fantástica  el discurso se despliega dentro de un ambiente cotidiano, se acerca a los escenarios donde según nuestro rol determinado, la mujer busca el significado de la vida: el hogar, la maternidad, el matrimonio, etc.
    En su cuento llamado El huésped, se plantea  una vínculo de pareja acabado por la falta de comunicación,  la mujer se ve inmiscuida en una lucha cuando su esposo lleva a  casa un ser extraño, ese ente comienza a quitarles la calma a quienes habitan la casa, que en menor tiempo la hace el hombre. Después de un ataque  hacia los niños, las protagonistas deciden eliminar al sujeto siniestro. La voz de la mujer refleja el desencanto cuando reflexiona: “Llevábamos entonces cerca de tres años de matrimonio, teníamos dos hijos y yo no era feliz. Representaba para mi marido algo así como un mueble” (19). [1]   
    Esa situación  es un constante en la literatura de las escritoras, así como en la vida de las mujeres casadas, es un hecho  vivencial llevado a la obra. La figura masculina ejerce un poder mayor,  no se puede dejar de mencionar temas como la sexualidad y la violencia dentro del maridaje, que aún en la actualidad lo experimenta el 45% de  las mujeres en México.
      Las costumbres que guiaron a la formación de diferencias entre los géneros,  han sido más apoyadas por la cultura de lo que pudiéramos creer, es el hombre quien gobierna, por favor piensa en Eva siendo formada a partir de la costilla de Adán, ahí se encuentra el primer elemento para justificar la desigualdad, para determinar espacios, para poner limites entre lo que hace  un hombre y una mujer.
     El seguimiento de una temática cercana a las prácticas femeninas, parece coincidir más a menudo en la literatura de las escritoras de lo que se difunde; el tema de  la unión matrimonial ha sido tratado de forma extensa, quizás para establecer el arquetipo cultural elaborado alrededor de ella, y trazar el boceto anticipado de una circunstancia de vida que nos discriminará de modo sutil  pero constante. El escritor hombre no se encuentra ante este panorama de trato desigual establecido desde las instituciones, por ello me atrevo a decir que los distintos contextos nos disponen para escribir desde una existencia única, con claras diferencias.


 





[1] Dávila, Amparo. Tiempo destrozado. México: FCE, 1970.

domingo, 8 de junio de 2014

A propósito de Virginia Woolf.

Es demasiado lo que se ha dicho sobre la escritora y editora que levantó la voz para solicitar una habitación propia, como se llama una de sus grandes novelas, pero volvamos al objetivo del blog, que a propósito de virginia Woolf pretende encontrar rasgos particulares de la literatura escrita por mujeres para presentar una clara diferencia entre las dos literaturas, considerando la frecuencia de temas entre los escritores y escritoras. 
     Amandine Aurore Lucile Dupin, conocida como George Sand consiguió publicar solo después de utilizar un nombre masculino, dicha problemática fue solo femenina; muchos años después vemos en la obra de Elena Poniatowska relatos de la condición humana en México donde  diversas mujeres únicas en su estilo de vida como: Tina Modotti, Leonora Carrington o sobre Angelina Beloff en el libro: Querido Diego te abraza Quiela, dichas mujeres marcan una independencia no lograda antes, tal y como sucede con las escritoras.

     La “circunstancia”, como le llamó Ortega y Gasset, de las mujeres es única, pues el género femenino a lo largo de la historia ha sido tratado de manera diferente a la del hombre. Virginia Woolf propuso que al momento de escribir no se es consciente del género de los lectores, pero sin duda, la escritora reconoció la literatura con temas femeninos, por medio de la cual se presenta el vivir de las mujeres en el mundo patriarcal y argumenta: “Los problemas de la mujer para hablar libremente de su cuerpo, de sus experiencias carnales; de la mujer que se desea autónoma en un mundo que le pertenece al hombre”.[1]

     El negar la existencia de una literatura con temáticas diferentes para cada género es limitar la decisión al estilo masculino que reconoce solo un modelo, se suele decir que se trata de buena literatura, cuando la calidad de las obras jamás se ha puesto en duda, de lo que se habla es de temáticas contrarias, el otro lado del género humano.
     Pero volvamos a Virginia Woolf, con amplios conocimientos del rudo camino de independencia que viven las mujeres escribe, en Una habitación propia y en diversas conferencias: “reclama para las mujeres la posibilidad de trabajar, de instruirse, de hablar. La posibilidad de afirmarse libremente en su cuerpo y en su pensamiento”[2], por lo tanto, el reconocer una literatura hecha por mujeres y otra hecha por hombres es acercarnos a la posibilidad de distinguir nuestros aportes, para quizás más adelante valorarlos por separado.




    




[1] Viviane Forrester, Virginia Woolf: el vicio de lo absurdo, Barcelona, Ultramar Editores, 1982, p., 69.
[2] Ibíd., p., 63. 

domingo, 18 de mayo de 2014

Elena Poniatowska


Justo un 19 de mayo nació Elena Poniatowska, escritora mexicana autora de innumerables libros en los cuales se asoma su preferencia política de izquierda, los temas principales de su obra son una muestra  de la circunstancia vivida por la mujer en la sociedad mexicana, la injusticia, la denuncia social, la literatura y otras cuestiones socioculturales que le permiten crear un trabajo con una investigación para ennoblecer su labor intelectual.
     Su andanza literaria incluye obras de teatro, cuento, novela, crónica, testimonio, etnografía,  historia o narrativa. Entre los libros imprescindibles de leer están: La noche de Tlatelolco en donde muestra la tragedia en la matanza de Tlatelolco  a través de las voces liberadas de algunos testigos; en 1969 presenta el libro Hasta no verte Jesús sobre las experiencias de vida de una lavandera;  de 1978 su libro Querido Diego te abraza Quiela; sobre el terremoto de 1985 en México su trabajo literario Nada, nadie: las voces del temblor  presenta una crónica vibrante sobre lo que sucede después de la tragedia; otros títulos de su autoría son Tinísima y Leonora, éste último sobre la vida de la pintora surrealista Leonora Carrington.


    Elena Poniatowska a lo largo de su vida laboral ha sido distinguida con diverso reconocimientos por su importante legado literario, el más reciente fue el premio Cervantes 2013. Su actividad política la ha llevado a vincularse con el principal movimiento de izquierda encabezado por Andrés Manuel López Obrador. Es una mujer escritora que no duda en mostrar  la perspectiva femenina por medio de diversos acercamientos a vidas y mujeres, cuya presencia en la historia cultural de México  fue notoria. 





bell hooks

  Gloria Jean Watkins mejor conocida como bell hooks es una escritora, activista, y crítica social que nace un 25 de septiembre de 1952 en u...